Ruego prudencia y máximo sigilo
RUEGO PRUDENCIA Y MÁXIMO SIGILO Si los casos y las cosas de palacio van despacio, o sea, si las gestiones o trámites administrativos acostumbran a ir lentos, a paso de quelonio, los del Vaticano no poseen pies ligeros, como los de Aquiles, sino que van a la par o al trantrán, esto es, no los aventajan; en plata, la transparencia pontifical