A LAS/OS QUE SUFREN LA HISTORIA
I
PROFESOR Y CONFESOR
Si de Unamuno soy nieto
Y, al mismo tiempo, de Borges
(O Fraguas de Pablo, Forges),
No me siento en un aprieto
O brete, tampoco inquieto,
Al afirmar que soy hijo
De un premio Nobel, y exijo
Que su apellido, Camus (“Camí”),
Como más me peta a mí
Se pronuncie, como dijo
Mi de Francés profesor,
Pellicer, y confesor.
II
ME SALVABA SALVADOR
Me comprometo a la vera
Estar de quienes padecen
La historia; algunos perecen,
Pero guardo en mi nevera
Su rostro y su calavera,
Donde dentro encontrar cabe
Cuanto la humanidad sabe
Que da sentido a la vida,
El amor. De él no se olvida
Quien censure esto o eso alabe.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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