El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

¡Qué compañeros tuve en Navarrete!

¡QUÉ COMPAÑEROS TUVE EN NAVARRETE! Los colegas que tuve en Navarrete viajan conmigo con sus rostros de entonces, a pesar de que, posteriormente, a varios de ellos les vi las caras que portaban en cada ocasión, ya fuera en la localidad riojana mencionada, ya en Cornago, ya en Soria, donde quedamos para juntarnos, saludarnos, compartir caldos

El caso de don Hipólito

EL CASO DE DON HIPÓLITO      Ante todo, jamás digas Que no has de beber esa agua, Ni que un cura en su impar fragua No te fraguó, porque migas Le hizo tu madre, él barrigas. El caso de don Hipólito Lucena parece insólito, Mas Soler, en “Sacramento”, Nos ofrece el documento De que de Satán fue acólito.      Ángel

Mi clara parte alícuota de culpa

MI CLARA PARTE ALÍCUOTA DE CULPA Reconozco (sería, amén de un desgraciado, un desagradecido, si no lo hiciera, en todo momento y lugar, así, con o sin ambages) que mis siete años (desde los 12 a los 19) de formación humanística, magnífica, con los religiosos Camilos fueron cruciales, esenciales, para mi riqueza (sea la que sea esta)

A Santaolalla llevo en mi equipaje

A SANTAOLALLA LLEVO EN MI EQUIPAJE No sé si al atento y desocupado lector de estos renglones torcidos, ora sea o se sienta ella, ora sea o se sienta él, le sucedió, poco más o menos, cuanto le acaeció a servidor, que salió de su hogar, de la casa familiar, a temprana edad, con vistas a dedicarse en el futuro, además de a llevar a cabo

¡Qué apotegma apodíctico, el de Shakespeare!

¡QUÉ APOTEGMA APODÍCTICO, EL DE SHAKESPEARE! Ayer, lunes, primer día del mes de noviembre de 2021, festividad de Todos los Santos, tras acudir al cementerio y felicitar a uno de los amigos que mantengo desde mi más tierna infancia en Cabretón, Santos Calahorra, por la doble razón de peso de su cumpleaños y su onomástica, cuando me

¿Hay un vencejo en cada escritor libre?

¿HAY UN VENCEJO EN CADA ESCRITOR LIBRE? “Los vencejos”, la última novela que ha publicado (me enmiendo al instante, que Tusquets Editores le ha publicado a) Fernando Aramburu, pese a sus casi setecientas páginas, no es un centón; y tiene, atento y desocupado lector, ya seas o te sientas ella, ya seas o te sientas él, dos docenas o

De mi madre, mi padre y mi mecenas

DE MI MADRE, MI PADRE Y MI MECENAS Yo no he visto en este mundo nunca a nadie (ella o él) que trabajara más que mi madre, Iluminada. Ni que fuera más generosa que ella. Seguramente, no faltará el lector (hembra o varón) que, conociendo de qué pie cojeo, o sea, que soy adicto y proclive a la hipérbole, esto es, que suelo exagerar en

El motivo, por público, sobraba

EL MOTIVO, POR PÚBLICO, SOBRABA ¿QUE CÓMO SE COMPONE UNA URDIDURA? ASÍ COMO UN OVILLO SE DEVANA Por lo general, cuando no tengo una idea clara sobre la que discurrir o disertar, aprovecho la oportunidad, o sea, el tiempo de que dispongo, para leer, porque, por propia experiencia, me consta que, estando haciendo tal cosa, he logrado pescar

Me siento en mi despacho con ventaja

ME SIENTO EN MI DESPACHO CON VENTAJA (COMO SI DIOS, MEDIANTE TAL PUNZADA, ME HUBIERA REVELADO ESA CERTEZA) Hoy, martes, catorce de septiembre de 2021, siempre que se cumpla a rajatabla esta conditio sine qua non, este requisito imprescindible, que el atento y desocupado lector (ella o él) de estos renglones torcidos y servidor lleguemos a

¿Todos portamos al que fuimos niño?

¿TODOS PORTAMOS AL QUE FUIMOS NIÑO? “Prolongar la infancia, juntar al niño que uno fue con el hombre experimentado y hasta sabio que uno ha llegado a ser, en eso consiste el secreto del arte y de la lucidez, tal como tantas veces les recordaba a mis alumnos”. Luis Landero, en la página 105 de “El huerto de Emerson”. Está claro

El cielo y el infierno aquí suceden

EL CIELO Y EL INFIERNO AQUÍ SUCEDEN El cielo y el infierno existen, pero están y/o suceden aquí, durante nuestra vida en el planeta azul, La Tierra, no en otro “cronotopo” (al menos, por ahora, no tenemos constancia fehaciente, incontestable, de que los susodichos, que, para algunas personas religiosas, hembras y varones, son, sobre

No eres una impostora, chicharrera

NO ERES UNA IMPOSTORA, CHICHARRERA    A lo largo y ancho de mi existencia, he incurrido en numerosos errores (puede que hayan sido los lógicos y normales en alguien de mi edad, en quien hace cuatro meses cumplió 59 inviernos), de variopinto tipo o calibre, de mayor o menor bulto. Como acaso a usted, atento y desocupado lector (sea o se

En honor y alabanza de Santa Ana

EN HONOR Y ALABANZA DE SANTA ANA I Como se ha convocado otro concurso En honor y alabanza de San Ana, Que es la excelsa Patrona tudelana, Les daré a dos sonetos pronto curso. De nuevo, en procesión, saldrá el recurso Por donde discurrió el pueblo en jarana, Devoto de la Abuela soberana, Que el suelo encerará con el decurso. Si de bruces

A las/os que sufren la historia

A LAS/OS QUE SUFREN LA HISTORIA I PROFESOR Y CONFESOR   Si de Unamuno soy nieto Y, al mismo tiempo, de Borges (O Fraguas de Pablo, Forges), No me siento en un aprieto O brete, tampoco inquieto, Al afirmar que soy hijo De un premio Nobel, y exijo Que su apellido, Camus (“Camí”), Como más me peta a mí Se pronuncie, como dijo Mi de

De la causa inicial no queda nada

DE LA CAUSA INICIAL NO QUEDA NADA Cuando uno (ella o él) cree a pies juntillas en la bondad, la justicia y la verdad de una causa, la que sea, y, plenamente convencido de la tríada antedicha, se alista atropellada y voluntariamente, sin valorar apenas los pros y los contras, como un cruzado más de la misma, a fin de cambiar el estado, manifiestamente

La culpa es un botón que pone en marcha

LA CULPA ES UN BOTÓN QUE PONE EN MARCHA LA MÁQUINA QUE EMPUJA A URDIR DE PEDRO He leído en algún sitio (pero ahora no sabría decir, a ciencia cierta, ni cuándo ni dónde) que la culpa es el botón que, si lo pulsas, pone en marcha y/o apaga la máquina que nos empuja a escribir (o a dejar de hacer tal cosa) de nuestros padres. Juzgo

Confieso que pasé miedo

CONFIESO QUE PASÉ MIEDO CUANDO TENÍA TRECE AÑOS   A la vuelta de Sotés (Lector/a, haz caso al excurso; Era el inicio del curso De séptimo de EGB), Te pinto el cuadro: me ves Perdido con dos bebés (Dos novatos) y decido Por los tres; ergo, les pido Volver por la carretera. Nos recogió una cartera Con su coche y del despido Que aguardaba

¿Por qué no nos damos más?

¿POR QUÉ NO NOS DAMOS MÁS?      Si cuando hemos culminado Un acto de abnegación Una dichosa emoción Hemos experimentado, Hoy me pregunto, extrañado, Por qué no nos damos más A menudo a los demás; Por qué con asiduidad A la impar felicidad Renunciamos, sí, además.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Eres la pieza que completa el puzle

ERES LA PIEZA QUE COMPLETA EL PUZLE Ignoro si tú, hembra o varón, que te dispones a leer atentamente los renglones torcidos que contiene este texto, tienes claro, cristalino, qué debe hacerse con una responsabilidad colectiva, grupal. Servidor, el abajo firmante, considera que toda responsabilidad coral ha de distribuirse lo más equitativamente

Nuestra testa cobija varias mentes

NUESTRA TESTA COBIJA VARIAS MENTES Eso es así, sin duda, por supuesto. Ergo, no exageró, no, Pedro María Piérola García cuando adujo en una de sus inolvidables clases (¿acaso podían serlo las impartidas por él, un maestro como la copa de un pino, epígono a ultranza de fray Ejemplo?, modelo este de actitud o comportamiento que a él

Con tinta que no es extinta

CON TINTA QUE NO ES EXTINTA   Sueño una Iglesia distinta; Por eso soy criticado Dentro y fuera. ¿Yo he pecado Por decirlo así y con tinta Trenzarlo azul que es no extinta? ¿Hago mal cuando me veo Departiendo con Zaqueo, Compartiendo pan y vino? ¿No lo hizo el Jesús divino Si el evangelio me creo?      Ángel Sáez García

A quien fue un pendón perdono

A QUIEN FUE UN PENDÓN PERDONO HASTA EL MÁS DESOREJADO   Ayer soñé que firmaba De mi obra “El puzle” ejemplares A cientos y aun a millares. Un súcubo se acercaba, Pues mi corazón se helaba. Le tocó a quien por el tono No olvidaba el abandono Del que fui objeto y perdón Pidió: “A todo expendón (Contesté, riendo) perdono”.

Doble y cruel ironía del destino

DOBLE Y CRUEL IRONÍA DEL DESTINO Ignoro si al atento y desocupado lector (ella o él) de estos renglones torcidos le está pasando lo que, de un tiempo a esta parte, me viene sucediendo a mí, que, aunque me he puesto en numerosas ocasiones a la tarea, nunca he logrado acabar de leer el Apocalipsis, de Juan. Además, tengo la impresión refractaria

Relato de sucesos fehacientes (II)

RELATO DE SUCESOS FEHACIENTES  (II) Y ALGUNAS REFLEXIONES AL RESPECTO (Sigue.) En el trayecto de regreso o vuelta, desde el módulo, en el que cabía leer en su frontispicio, en letras versales, “TOMA DE MUESTRAS”, hasta casa, como el miedo no me lo había logrado cepillar del todo, a base de risas, sobre todo, me dediqué a rezar padrenuestros,

Relato de sucesos fehacientes (I)

RELATO DE SUCESOS FEHACIENTES  (I) Y ALGUNAS REFLEXIONES AL RESPECTO La tarde del pretérito 20 de marzo de 2021, pasadas las ocho menos cuarto, por tercer sábado consecutivo, Diana, Pío, Pacho y el abajo firmante nos juntamos en el interior de una cafetería del Paseo de Invierno (la terraza estaba vacía, porque Eolo soplaba con fuerza

A veces, lo casual causal parece

A VECES, LO CASUAL CAUSAL PARECE Puede que, hace mucho tiempo, in illo tempore, o hace poco, ayer, alguien encontrara la misma clave que ha hallado servidor para arrancar el texto que me dispongo a redactar en el mismo par de indelebles versos finales con los que el vate romántico británico John Keats (1795-1821) corona su “Oda a una urna

¡Cuántos la muerte usa dalles!

¡CUÁNTOS LA MUERTE USA DALLES!   A menudo los detalles Permiten con nitidez Ver y oler la fetidez: ¡Cuántos la muerte usa dalles! Hoy en día, halles donde halles, Esa verdad no la abate, Aunque bien maneje el bate Intelectual, su caletre, El sabio, si es petimetre, O sea, la moda epate.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

¿De ser iluso me acusas?

¿DE SER ILUSO ME ACUSAS?   Es posible creer algo E, Iris, no estar a la altura De tus creencias, ricura, Que para guepardo valgo Y no valer medio galgo. Te interrogo, amada musa: ¿Tú nunca has sido una ilusa? Yo reconozco haber sido Y aún serlo empedernido; Y acierta quien de ello acusa.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Florecen en las crisis esos bulos

FLORECEN EN LAS CRISIS ESOS BULOS   —Que una enguantada mano sucia mueve La rueda que da cuerda a un reloj negro Cada día escasea más; me alegro. Conmigo has persuadido a diecinueve.   Seguro que mañana alguien remueve El cotarro y al yerno ve en el suegro, Pero esa impar legión yo ya no integro. Regresaré a mi choza por si

Iris es mi amada musa

IRIS ES MI AMADA MUSA   Cuando le das a una musa Tu favorito adjetivo De amada, ¿el reto u objetivo Alcanzas o te engatusa La que, porque la amas, te usa? Existen muchas maneras De ver la verdad, de veras; Pero amar y ser amado Por quien amas ha colmado Y colmará a calaveras.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Todo lo que argumentas es sensato

TODO LO QUE ARGUMENTAS ES SENSATO Dilecto Jesús (Manuel), ese que yo sé: Como todo lo que argumentas y cuentas en tu correo es muy razonable, solo invertiré unos pocos segundos de mi tiempo en trenzarte mis apostillas, que no son (y te ruego encarecidamente que no las tomes por) objeciones a tus asertos. Solo apuntaré, con brevedad, dos

¿Mi maestro mejor? ¡Pedro María!

¿MI MAESTRO MEJOR? ¡PEDRO MARÍA! ¡QUÉ EDUCADOR FUE PIÉROLA GARCÍA! La pasada noche he vuelto a soñar con mi hermano mayor, difunto (con José Javier, a quien en casa conocíamos y llamábamos con el hipocorístico Javi), cuando ambos éramos aún adolescentes. Él fue quien, hace cuarenta y siete años (he tenido la tentación de escribir

¿Te juegas tu buen nombre en cuanto ideas?

¿TE JUEGAS TU BUEN NOMBRE EN CUANTO IDEAS? (ME JUEGO MI PRESTIGIO EN CUANTO FIRMO)   “—Una de las cosas —dijo a esta sazón don Quijote— que más debe de dar contento a un hombre virtuoso y eminente es verse, viviendo, andar con buen nombre por las lenguas de las gentes, impreso y en estampa. Dije con buen nombre, porque, siendo

¿Por qué crees que me tuerzo?

¿POR QUÉ CREES QUE ME TUERZO?   Hay quien piensa que el esfuerzo Y el estudio son senderos Que transitan los certeros. ¿Por qué crees que me tuerzo, Si gano para el almuerzo? Con la sombra de una acacia E Iris, que es fuente de gracia, Las puertas del cielo se abren. Mientras los ángeles labren En la Tierra habrá desgracia.  

¿Qué he aprendido aquí, con creces?

¿QUÉ HE APRENDIDO AQUÍ, CON CRECES?   En la pandemia, con creces, He aprendido que hay más zotes De los censados, que azotes Merecen por sus memeces, Por sus ene estupideces; Y que hay gente generosa De la que España orgullosa Debería de sentirse Y otra vez arrepentirse De su elección, horrorosa.      Ángel Sáez García

¿Le embelesa la alcaldesa?

¿LE EMBELESA ESA ALCALDESA?   En fechas tan entrañables Como las que nos esperan (Que a algunos nos desesperan) Hay asuntos reseñables Por fácilmente enseñables, Como este de esa alcaldesa Malagueña, que no estresa, Que la Navidad alegra Con jamón de pata negra Al vecino y lo embelesa.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Iris es el mejor sildenafilo

IRIS ES EL MEJOR SILDENAFILO   La gloria de Iris, que ennoblece mi alma, Se expande por doquier y resplandece Más donde encuentra quien se lo agradece Y menos donde no genera calma.   Aunque ateo, me consta que en la palma De la diestra de Dios no empequeñece, Pues alienta, alimenta y así crece Mi gana de usar bien la que me empalma.

Quien a Iris ha abrazado a Dios ha asido

QUIEN A IRIS HA ABRAZADO A DIOS HA ASIDO   “Mitad agnóstico, mitad ateo” Confesé, cuando lo era, varias veces. Hubo quien comentó “eso son memeces” Y quien “como lo iteres, te pateo”.   Se llamaba el primero Prometeo. La segunda era experta en idioteces Proferir y trenzar estupideces Como esta: “O me haces caso o

En Navidad a Javi echo de menos

EN NAVIDAD A JAVI ECHO DE MENOS EL ETERNO RETORNO ES INNEGABLE REVIVO, AÑO TRAS AÑO, LA ODISEA Como cualquier aserto que diga o escriba aquí podrá ser utilizado en mi contra (abundo en el parecer con quien sostiene cuanto asumió otrora, que salir a la palestra y tomar la palabra en una reunión pública o privada se parece bastante, como

Si a mi solicitud Dios accediera

SI A MI SOLICITUD DIOS ACCEDIERA   Exista Dios o no, si en Él creyera, Sin abrigar un ápice de duda, Que fuera su sutil mente mi aguda Le pediría, sí, y me la cediera.   ¿Te cabe que a un creyente no le diera La testa prodigiosa que dio a Buda? ¿Tal vez con una corta, tarda y ruda Consiguió alguien probar que Él existiera?

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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