¿CATORCE ENDECASÍLABOS? ¡QUÉ RETO!
Un soneto requiere arduo trabajo;
Abunda quien lo arranca y lo abandona;
Quien ha urdido antes otros no acojona,
Aunque no sepa aún qué hallará abajo.
Comparo con tocar el contrabajo:
Quien lo hace usa sus dedos; se encabrona
Si no llega o se pasa de la zona;
Insiste y así no manda al carajo
Todo, formado esté por lo que sea,
Tenga aspecto de viaje o de odisea,
Con muchas peripecias y batallas,
O claros escarceos amatorios
A la luz de Selene, o laudatorios
Criterios, que tú impones y no callas.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
Home