NO ERES AQUILES; TIENES LOS PIES LENTOS
Actúa como creas conveniente,
Pero sé quien tiene a Iris de dechado
Y eso ha sentado bien. Lo ha aprovechado
Y todopoderosa ve y sonriente.
Quien ayer era alférez hoy teniente
Por tres razones es: haber luchado,
Al hombro la pesada roca echado
Y que en la cumbre en cruz deviene siente.
Ante los bretes sé que no te arrugas,
Que levantas un puente sobre el río
Y que pronto las lágrimas enjugas.
A Amanda no le importan sus arrugas.
¿Estriba en ese quid su poderío
O en que sus pies son propios de tortugas?
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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