Son muchos los problemas que acogotan a Pedro Sánchez en el arranque de 2025. Pero eso, no se vayan a creer, no le ha sido suficiente para ahorrarse el auténtico palo fiscal a las familias españolas.
Pero obviamente el presidente socialista anda preocupado, y si bien es cierto que estuvo algún tiempo durmiendo tranquilo en su colchón de Moncloa, no es el caso en los últimos meses. Tiene a medio partido imputado por corrupción y al otro medio revisando bien con quién habló, de qué y cuándo, para saber si en algún momento también saldrán sus nombres en sede judicial. No es la situación ideal, desde luego, para liderar un país, y menos cuando en tu propio colchón tienes a otra persona imputada por cinco delitos. Sí, su mujer. Begoña Gómez. Si lo miran en perspectiva, suena tétrico, pero esto es España y todo vale para el votando socialista ciego.
Pero esperen, que aún hay más y quizás lo que más preocupa al presidente tirano: la imputación del fiscal general del Estado, Álvaro Ortiz. Esto sí es doloroso.
Cuenta Bertrand Ndongo, reportero de Periodista Digital, en el espacio 24×7 de Alfonso Rojo, que si hay algo que preocupa a Pedro Sánchez, le genera pesadillas y no le deja pegar ojo es, precisamente, este asunto, que es su asunto propio:
«Es que no es la situación del fiscal general, es la situación de Pedro Sánchez. Es ahí donde se está cociendo todo, es la que más pone nervioso a Pedro Sánchez. Cuando hace el balance del año 2024, las únicas preguntas que le hacen es por el tema de la corrupción y responde con nervios absolutos., Y el tema de Begoña no es el de Begoña, es el de Pedro Sánchez. Lo que menos le preocupa es lo de su hermano. Además, Sánchez tiene también muchos problemas a nivel Parlamentario: el acercamiento entre Feijoó y Junts per Catalunya le tiene muy nervioso. Y es que el único que puede acabar con él es Puigdemont. Pero Pedro Sánchez sabe resistir y moverse ante la adversidad».