Alcaraz defiende corona en París con aura de leyenda

Carlos Alcaraz ha heredado el ‘instinto asesino’ de Nadal: el relevo español en Roland Garros asusta en París

El murciano encara Roland Garros mostrando señales del legendario instinto competitivo de Nadal y se postula como gran favorito para repetir corona

Carlos Alcaraz
Carlos Alcaraz. PD

París, 26 de mayo de 2025. Las calles cercanas a la Philippe Chatrier rebosan ambiente, y no es para menos.

El tenis español vuelve a acaparar miradas en Roland Garros, esta vez con Carlos Alcaraz como epicentro de las ilusiones nacionales.

El joven murciano, vigente campeón del torneo, llega al Bois de Boulogne envuelto en comparaciones con el mayor mito patrio sobre arcilla: Rafael Nadal.

Pero este año la conversación ha cambiado. Ya no se trata solo de talento o precocidad; ahora, lo que se percibe es ese “instinto asesino” que durante décadas definió al manacorí y que empieza a asomar en la personalidad competitiva de Alcaraz.

En las últimas semanas, analistas y exjugadores —incluido Toni Nadal— han detectado un salto cualitativo en la mentalidad del murciano. “Está mostrando esa mirada, esa actitud en los momentos clave que durante años fue exclusiva de Rafa”, coinciden en afirmar muchos observadores. Su reciente victoria en el Masters 1000 de Roma y una notable evolución táctica han consolidado su papel como principal favorito en París, dejando claro que lo suyo ya no es solo una promesa: es una amenaza real para cualquiera que se cruce en su camino.

La herencia intangible: ¿mito o realidad?

La comparación con Nadal siempre ha pesado sobre cualquier tenista español emergente, pero pocos han soportado esa carga con tanta naturalidad como Alcaraz. El propio jugador reconoce que se inspira en la mentalidad ganadora de Rafa, aunque matiza: “Quiero escribir mi propia historia”. No obstante, los paralelismos son inevitables: ambos irrumpieron muy jóvenes en la élite, ambos destilan una energía casi contagiosa sobre la pista y —sobre todo— ambos poseen ese gen competitivo que les impulsa a no dar nunca por perdido un punto.

La prensa internacional no ha tardado en subrayar el “killer instinct” mostrado por Carlos durante los torneos previos a Roland Garros. En encuentros ajustados, su capacidad para elevar el nivel bajo presión recuerda poderosamente al Nadal más fiero, aquel que convertía cada bola de break en cuestión de vida o muerte deportiva. El propio equipo técnico del murciano ha trabajado intensamente este aspecto mental durante la temporada, conscientes de que la diferencia entre los mejores suele residir más en la cabeza que en el brazo.

El contexto actual: favoritos y amenazas

El sorteo ha querido separar a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, actual número uno mundial, hasta una hipotética final. Ambos llegan como máximos candidatos al título según las casas de apuestas, seguidos de cerca por nombres como Casper Ruud —finalista dos veces— y algún outsider dispuesto a dar la campanada. En un circuito masculino donde los relevos generacionales parecen consolidarse por fin, París se erige como epicentro del cambio.

Alcaraz viene además con moral extra tras su brillante actuación en Roma y con la confianza renovada tras superar molestias físicas que le lastraron hace unos meses. Sinner, por su parte, llega tras dejar atrás problemas físicos y con hambre competitiva. El choque entre ambos estilos —la exuberancia física y creatividad del español frente a la precisión quirúrgica del italiano— podría definir el torneo.

Como dato curioso, las cuotas actuales sitúan a Alcaraz ligeramente por delante de Sinner para conquistar Roland Garros 2025, algo impensable hace apenas dos temporadas cuando Djokovic y Nadal monopolizaban cualquier predicción. La nueva generación manda… aunque el espíritu competitivo sigue siendo muy español.

De Murcia al olimpo: claves tácticas y evolución técnica

La progresión de Alcaraz no solo es mental. Su tenis ha evolucionado notablemente desde aquel chaval eléctrico que deslumbró por primera vez al público parisino. Ahora combina potencia y variedad; ha mejorado el saque (clave en los grandes escenarios), maneja mejor los tiempos del partido y su revés paralelo empieza a ser temido incluso por los mejores defensores del circuito.

En arcilla, su capacidad para abrir ángulos cortos recuerda inevitablemente a Nadal, pero añade elementos propios: dropshots inesperados incluso bajo presión extrema y un dominio del juego aéreo impropio para alguien tan joven. Además, su condición física le permite sostener peloteos largos sin perder frescura mental—aunque aquí sigue encontrando uno de sus mayores retos: gestionar la ansiedad propia de quien sabe que todos esperan mucho más que buen tenis.

¿Qué esperar del campeón defensor?

A día de hoy —y sin Nadal como amenaza directa— las miradas recaen aún más sobre Alcaraz. Su desafío es mayúsculo: repetir título en Roland Garros nunca fue tarea sencilla ni siquiera para los más grandes. Sin embargo, el propio Carlos parece disfrutar esa presión extra; lo ha dejado claro tanto ante los micrófonos como ante rivales duros durante esta primavera.

El cuadro no le ha regalado facilidades: su camino podría cruzarse pronto con terrícolas experimentados (Ruud o Tsitsipas) o sorpresas emergentes. Pero si algo hemos aprendido esta temporada es que a Carlos le va la marcha; cuanto más difícil parece todo, más saca ese lado competitivo que recuerda a los mejores años de Rafa.

Las casas de apuestas lo sitúan como favorito número uno para levantar la Copa de los Mosqueteros este 2025… aunque París siempre reserva espacio para alguna sorpresa. Y si hay algo seguro es que Alcaraz quiere dejar huella propia… incluso bajo el peso simbólico del legado Nadal.

Diez curiosidades sobre Carlos Alcaraz

  1. Es originario de El Palmar (Murcia), donde comenzó a jugar al tenis con apenas tres años.
  2. Su ídolo declarado siempre fue Rafael Nadal… aunque ahora presume también de admirar a Federer.
  3. Ganó su primer título ATP con solo 18 años.
  4. Es el campeón más joven del US Open desde Pete Sampras.
  5. En 2022 fue el número uno más precoz de la historia ATP.
  6. Entrena habitualmente bajo las órdenes del exjugador Juan Carlos Ferrero.
  7. Es famoso por sus celebraciones efusivas: puños cerrados y saltos incluidos.
  8. En sus ratos libres disfruta jugando al ajedrez.
  9. Ha declarado varias veces que le encanta improvisar dropshots… aunque Ferrero le pide contención.
  10. Su apodo entre amigos es “Carlitos”, pero en París ya le llaman “El heredero”.

La ciudad luz está lista para vibrar con un nuevo capítulo del tenis español sobre arcilla roja. ¿Será este el año en que Carlos Alcaraz consolide definitivamente ese temido instinto asesino? Si algo nos enseña París cada primavera es que nada está escrito… salvo quizá la pasión irreductible por la raqueta nacional.

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