9 de enero de 2026, Coliseum Alfonso Pérez. En una noche fría, marcada por un fútbol denso y nervios a flor de piel, la Real Sociedad halló en la cabeza de Jon Mikel Aramburu el calor necesario.
El 1-2 definitivo, en medio del caos del tiempo añadido, no solo selló la suerte del Getafe, sino que también presentó al mundo la nueva Real de Pellegrino Matarazzo, un conjunto que controla el juego, experimenta las dificultades habituales y, esta vez, no perdona cuando el reloj se detiene.
El guion fue impredecible. Mientras la afición azulona celebraba un empate milagroso de Juanmi en el minuto 90’, el fútbol decidió que la última palabra pertenecía a un lateral venezolano acostumbrado a vivir al límite.
Un córner ejecutado por Takefusa Kubo, una salida desafortunada de David Soria y un cabezazo picado de Aramburu en el 90’+6 firmaron un triunfo que vale más que tres puntos.
Una Real dominante… al estilo Matarazzo
Cinco días después de su debut con un 1-1 ante el Atlético en Anoeta, Matarazzo regaló su primera gran alegría a los aficionados donostiarras en liga fuera de casa. El planteamiento en Getafe fue claro:
- Línea adelantada, presión sobre unos centrales mermados.
- Control del balón, poco riesgo al salir y agresividad tras pérdida.
- Volumen ofensivo sostenido, aunque con la habitual falta de puntería.
La Real firmó una actuación digna de equipo grande en terreno ajeno:
- Cerca del 60% de posesión.
- Once remates frente a solo siete del Getafe.
- Varias ocasiones clarísimas para sentenciar antes del añadido, con Mikel Oyarzabal como protagonista de dos mano a mano que todavía rondan su cabeza.
Los donostiarras se adelantaron en el 36’ gracias a un zurdazo de Brais Méndez, quien aprovechó un despeje erróneo de Juan Iglesias en la frontal para conectar una volea imparable para Soria. Fue un gol digno de un futbolista con jerarquía, consciente de que estos partidos se ganan con precisión más que con poesía.
Detrás del balón, la Real mostró algo que había parecido desvanecerse en tramos recientes: una idea clara sobre cómo mantener la altura del bloque, ayudas constantes por fuera y un centro del campo que dominó las segundas jugadas y controló el ritmo casi todo el encuentro. Beñat Turrientes, Carlos Soler y compañía ofrecieron un juego sobrio, sin alardes innecesarios, pero muy funcional para el estilo Matarazzo.
El Getafe: entre el hastío y el arreón tardío
En contraposición, el relato del Getafe estuvo marcado por momentos en modo piloto automático. Un equipo denso con balón, conducciones largas previsibles, escasos apoyos interiores y una sensación generalizada de jugar contra reloj sin mirar el marcador.
Durante gran parte del partido:
- Apenas inquietaron a Álex Remiro.
- Fueron superados en intensidad en el mediocampo.
- Se vieron obligados a recurrir al balón parado y centros frontales como única vía para generar peligro.
No obstante, el libreto de Bordalás nunca descansa. El técnico ajustó durante la segunda mitad, introduciendo piernas frescas como Juanmi, Álex Sancris y Jorge Montes, lo que ensució el partido; justo donde al Getafe le gusta sentirse más cómodo.
El empate llegó cuando más lo necesitaban:
- Falta lejana ejecutada por Luis Milla.
- Peinada por parte de Mauro Arambarri.
- Apareció entonces Juanmi, quien no marcaba en Liga desde la jornada 28 del curso 23/24, para batir a Remiro en el 90’.
El Coliseum estalló. Parecía otra noche marcada por la resistencia azulona y la frustración realista. Sin embargo, el Getafe, hundido física y anímicamente por una temporada complicada, no supo gestionar la resaca emocional del empate. Y fue precisamente en ese pequeño cortocircuito donde la Real encontró la puerta abierta hacia los tres puntos.
El tiempo añadido: una tesis sobre la nueva Real
El tiempo añadido se convirtió en un auténtico laboratorio emocional donde la Real de Matarazzo mostró credenciales como equipo competitivo y tenaz. El guion reciente había generado ciertas dudas:
- Finales sufridos y puntos perdidos en los últimos minutos.
- Dependencia del talento aislado de jugadores clave.
- Problemas defensivos ante acciones a balón parado.
Sin embargo, en Getafe se dio un giro interesante. Tras encajar el 1-1 en el minuto 90’, el equipo no se desplomó mentalmente:
- Buscó con determinación ese córner crucial, no por inercia sino con convicción.
- Ajustó su defensa ante las transiciones para evitar males mayores.
- Continuó acumulando efectivos en área rival como si ese empate no fuera un premio sino una condena.
El cabezazo de Aramburu en el 90’+6 no es simplemente una anécdota heroica:
- Es también el primer gol esta temporada para la Real desde un córner ofensivo tras más de 120 intentos, un dato que refleja tanto insistencia como ineficacia corregida sobre la marcha.
- Representa una señal táctica: las ideas de Matarazzo comienzan a dejar huella incluso durante las jugadas a balón parado, con Kubo como lanzador clave y una mejor ocupación defensiva durante estas acciones.
Y lo más importante es que lanza un mensaje claro al vestuario: este equipo, que ya ha dejado escapar puntos valiosos al final de los partidos, también puede aprender a ganar desde la adversidad.
Análisis táctico: ¿por qué fue «muy superior toda la noche» la Real?
La etiqueta “muy superior” que acompañó a esta crónica no es mera exageración; resulta consecuencia directa de varios factores evidentes:
- Plan con balón bien ejecutado
- La Real logró establecerse pacientemente en campo rival.
- Laterales altos destacando especialmente a Sergio Gómez por izquierda y al propio Aramburu por derecha.
- Kubo fluyendo entre líneas para recibir entre los mediocentros azulones.
- Presión tras pérdida efectiva
- Cada vez que recuperaba el Getafe, su primer pase era exigido bajo presión constante.
- La pareja improvisada de centrales locales sufrió ante esa presión alta ejercida por los atacantes realistas.
- Generación continua de ocasiones claras
- El segundo gol pudo llegar varias veces:
- Un error clamoroso de Diego Rico, dejando solo a Oyarzabal quien definió desviado.
- Un mano a mano posterior del ‘10’ salvado milagrosamente por Soria.
- Un disparo exterior muy cerca del palo realizado por Gonçalo Guedes.
- El segundo gol pudo llegar varias veces:
- Dominio emocional hasta el minuto 90’
- El tanto anotado por Juanmi fue más fruto de una desconcentración momentánea que resultado directo del juego desarrollado hasta entonces.
- Antes del balón parado que originó el empate 1-1, apenas habían generado ocasiones peligrosas los azulones.
En definitiva, queda claro que bajo la dirección técnica de Matarazzo, la Real busca construir su juego sobre control territorial y agresividad inteligente; distanciándose así del estilo caótico vivido anteriormente.
Contexto del proyecto y pronósticos futuros
Con este triunfo como primera victoria oficial bajo su mando en Liga, la Real se asoma ahora a un enero repleto de desafíos pero con algo más tranquilidad añadida. El equipo ha sumado cuatro puntos en sus dos primeros encuentros bajo las órdenes del nuevo técnico,. lo cual refuerza esa sensación positiva: pese a los cambios realizados desde banquillo hay bases competitivas sólidas.
En cuanto a pronósticos:
- Si logran corregir sus problemas defensivos durante las jugadas a balón parado y mejoran ligeramente su eficacia ofensiva dentro del área rival; podrían ascender varios peldaños rápidamente.
- De continuar desperdiciando oportunidades como ocurrió este partido; no siempre habrá alguien como un salvador Aramburu esperando al final.
En lo concerniente al Getafe; las perspectivas son mucho más preocupantes:
- Una derrota dura luego de haber luchado hasta los últimos momentos.
- Sensación palpable dentro del equipo; viven más momentos aislados o arreones temporales que cualquier plan coherente.
- Dependencia excesiva tanto del balón parado como explosiones emocionales; características peligrosas durante una larga temporada.
Salvación o sufrimiento aguardan al Getafe mientras navegan próximos meses donde cada error podría costarles caro; así ante La Real dejaron escapar tres puntos valiosos tras despistarse justo cuando parecía llegar ese ansiado premio.
Curiosidades sobre el partido y sus protagonistas
- El gol anotado por Jon Mikel Aramburu llegó justo cuando sonaba ya el pitido final; fue producto directo tras una salida fallida por parte David Soria durante aquel córner lanzado por Kubo.
- La Real necesitó hasta alcanzar los ¡122 córners! esta temporada antes conseguir marcar su primer tanto directamente desde uno ejecutado así mediante saque esquina!
- Con este tanto conseguido; además rompió finalmente su racha sin ver puerta Juanmi quien llevaba sin marcar desde jornada 28 correspondiente año anterior (23/24).
- En cuanto al nuevo entrenador; se mantiene invicto tras sus dos primeros partidos oficiales dirigiendo (empate contra Atlético + victoria frente GETAFE).
- Finalmente destacar también cómo Brais Méndez firmó ese golazo memorable gracias zurda desde frontal aprovechando nuevamente otro error defensivo dentro área rival (Juan Iglesias), reafirmando así rol clave llegando desde segunda línea!
- En contraste; señalar cómo solo realizaron siete remates totales durante todo encuentro los locales comparados once visitantes reflejando dominio claro ejercido donostiarra pese tensión final vivido!
Así pues; aquella noche parecía destinada solo conseguir “punto trabajado”, sin embargo gracias cabezazo heroico Aramburu quedó escrita historia mucho más valiosa aún; dejando claro mensaje final: nueva era ha llegado junto REAL SOCIEDAD quienes han aprendido ganar incluso cuando caos reina sobre campo!
