La secuencia se divide en tres tuits con sus correspondientes grabaciones, aunque en el vídeo sobre estas líneas está todo resumido.
Y llegan por obra y gracia de una periodista y bloguera de Filadelfia llamada Stacey Ritzen, -cotilla ella-, que puso la cámara contra la pared de su vecina para que todos disfrutemos de sus orgasmos, algunos escalofriantes, y cuyo mérito reside en un chófer de autobús que se vino arriba tras dejar aparcado su vehículo en la calle.
Estaba al parecer la reportera intentando terminar un trabajo cuando se vio interrumpida por los gritos de la mujer, que a su decir «estaba teniendo sexo extremo».
Who wants to hear my terrible neighbor having extremely loud sex? pic.twitter.com/ABIhEKlQJs
— Stacey Ritzen (@StaceyRitzen) enero 5, 2016
«¿Quién quiere escuchar a mi vecina teniendo relaciones sexuales muy alto?»
escribió en el primero de sus mensajes.
Después de más de 40 minutos, Stacey ya molesta volvió a compartir un video de ese momento no tan íntimo.
So this is still happening pic.twitter.com/xNHCuq3Aup
— Stacey Ritzen (@StaceyRitzen) enero 5, 2016
«Así que esto sigue ocurriendo»,
se quejó en otro tuit.
En su siguiente publicación, Ritzen relató que la pareja había comenzado de nuevo y se preguntó cuántos orgasmos podía tener una mujer.
Oh god… it’s starting again. HOW MANY ORGASMS MUST ONE WOMAN HAVE????
— Stacey Ritzen (@StaceyRitzen) enero 5, 2016
Pero para entonces las cosas se pusieron un poco extrañas, los gritos que escuchaba detrás de la pared ya eran escalofriantes y para demostrarlo compartió otro video con un audio bastante aterrador.
HAND TO GOD pic.twitter.com/VoEkrYGK6f
— Stacey Ritzen (@StaceyRitzen) enero 5, 2016
Muchos usuarios que estaban siguiendo su crónica en Twitter le preguntaron si su vecina estaba bien.
«Mi cámara de video cortó la mitad en el último por lo que suena como si alguien está siendo asesinada. Les aseguro que no es el caso»,
les contestó con humor a sus preocupados seguidores.