A la pena hoy no se adhiera,
Madre, porque haya salido
Disparada por Cupido
La flecha que, acaso, hiera
Mi tierna piel y yo adquiera
La condición de invidente;
Y amar jure eternamente
A quien se llama Preciosa,
Que, amén de hermosa, es juiciosa
Y por ella ando demente.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
Ángel Sáez García
Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]