¿POR QUÉ ME ENAMORÉ DE TI, MI AMANDA?
SONETO PARA EL DÍA DE LA MADRE
Cuando te conocí, te hallé atractiva.
Leí, cuando me abriste tu alma: “Pasa;
Quizá conmigo un día formes casa;
Mas obstinado sé; soy torre altiva”.
Eres en el amor, Iris, pasiva.
Eso nos viene bien, encaja y casa;
Y hace que en nuestro lar roja haya brasa
Donde la pasión se halle siempre activa.
Oí salir mi nombre de tus labios
Y mis oídos fueron arrobados;
Hallé el tono y el timbre sin resabios;
Y siguen de tu voz enamorados.
Al lúcida mostrarte y apacible,
Ambiciono tu boca apetecible.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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