AL BORRAR DE SUS PESQUIS LAS PATRAÑAS
Si otrora en Dios creí, Iris, ya no creo.
Tuve unos excelentes sembradores
Que fueron ejemplares escultores
De las horas de estudio y de recreo.
Si a Daniel Puerto evoco, me recreo
Al latín despertando con honores;
Si a Piérola recuerdo, sus humores
Hallarlos cabe en mí; de ellos soy reo.
Hay otros que lo son de otros docentes:
López, Pellicer, Sánchez o Arteaga;
Que eran gente del clero, mas no vaga,
Experta en motivar eternas mentes,
Que lograron la paz de sus entrañas
Al borrar de sus pesquis las patrañas.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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