NO HE HALLADO ZAHORÍ COMO TÚ, LAURA
Así como descubre el rabdomante,
Con la ayuda de un péndulo o varilla,
El tesoro que yace bajo arcilla
O el pozo que se esconde hasta ese instante,
Pues pronto será hallado el muy tunante
Y será reputado maravilla,
A mí lo que me admira es cuánto brilla
El pesquis de esa fémina elegante,
Que penetra en el alma de su amado
(Que le escribe sonetos a destajo,
Con mucho desenfado o desparpajo),
Alumbra y hace ver a su encantado
Todos los entresijos de su ingenio,
Por los que llamarán un día genio.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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