IMPIDE QUE LO FALSO ENTRE EN TU CASA
Quien me lee (me consta) no es mastuerzo,
Y cuanto aquí verseo él ya sabía,
Como que hesitación no le cabía
De que todo saber requiere esfuerzo.
Lector, me apuesto un sibarita almuerzo
A que en las matemáticas había
Más duelos y aún más algarabía
Que en Troya, si del norte no me tuerzo.
No creo que la sangre educativa
Haya sido jamás en una escuela,
Mas sí que el tiempo corre y casi vuela
Es una traducción evocativa.
Quien desee aprender, a ciencia cierta,
Que a lo falso no ofrezca puerta abierta.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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