• Seguro que Garzón no es un prevaricador, seguro que no dicta resoluciones injustas a sabiendas de que lo son. Espero que el Tribunal le absuelva. Le absolverá. En cualquier caso es un tema controvertido en el que prestigiosos juristas debatirán largamente intentando ponerse de acuerdo; si ellos con sus conocimientos y su dominio de la materia les cuesta encontrar puntos comunes ¡cómo podemos los pobres mortales tener opiniones definitivas y cerradas sobre el asunto!
• Aludir a lo maravilloso que es, a los enormes méritos acumulados en su carrera y a los grandes procesos que ha llevado a cabo para pretender librarle de este juicio es como exculpar a un carterista porque ha ayudado a un ciego a cruzar la calle o porque ha cedido el asiento a una anciana.
• FE tiene el mismo derecho que cualquier otra persona española, física o jurídica, a plantear lo que le parezca oportuno ante los tribunales. ¿O esto no rige para los fachas?
• Desacreditar sus demandas por venir de donde vienen es negar que todos los españoles tenemos los mismos derechos pensemos como pensemos, tengamos el sexo que tengamos o recemos en dirección a La Meca o a Roma. O no recemos.
• Decir que los nietos de Franco quieren volver a ganar la guerra civil es una bonita frase impactante y de cartel electoral, algo que no tiene trascendencia para que aquellos que la usan por interés.
• Decir los disparates que se dijeron el otro día en la Universidad de Madrid es propio de totalitarios y antidemócratas, que niegan los valores de los Tribunales… si no les resultan favorables y sólo cuando no les resulten favorables.
• Que los sindicatos estuvieran metidos en ese fregao dice muy poco bueno de ellos, que les sobra mucho tiempo o que tienen pocas cosas de que ocuparse.
• ¿De lo del bar Faisán… no tienen nada que decir? Por cierto ¿cuántos secretos fundamentales para la seguridad del Estado conoce Garzón? ¿Y para la seguridad de alguna persona particular?
• Que se investiguen las muertes del franquismo me parece un derecho y un deber de los familiares de los muertos; lo mínimo que puede desearse para ellos es que encuentren a sus familiares asesinados y puedan enterrarlos dignamente y no en una cuneta al borde de una antigua carretera. Lo mismo exactamente debe esperarse de los familiares del otro bando. Que no se nos olvide que hubo dos bandos, desechemos la sectaria idea de que uno era el de los buenos y otro el de los malos.
• Que esas investigaciones se están desvirtuando con clara intencionalidad política está fuera de toda duda. Que cierta izquierda rechace ahora la ley de Amnistía que aceptó y firmó y aprobó la izquierda en su momento sólo es comprensible desde el punto de vista de radicalización impulsada por el presidente del Gobierno en memoria de su abuelo. De uno de sus abuelos.
• Los ciudadanos españoles, esos recios castellanos que me acabo de encontrar a la entrada de estos estudios, no sienten la más mínima preocupación por lo que le pueda pasar al juez Garzón, incluso sienten demasiado poco por lo que pase con las tumbas en las cunetas. Lo que quieren es no perder su trabajo. O encontrarlo, depende.