Me llama la atención el padre de izquierdas que tiene a su hijo en uno de los hospitales privados más caros del mundo. Me llama la atención el proletario que sale en la tele de los óscars haciendo publicidad de Moët & Chandon. Eso no lo beben los albañiles todas las semanas. Ni los mineros. Ni los desempleados.
Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados.
Ni los desempleados. Ni los desempleados.Ni los mineros. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados. Ni los desempleados.
Así hasta cinco millones, al rico parado, oiga (Y a la rica parada, conste)