La encrucijada (asturiana) de UPyD

Éste es el momento que tanto estaba buscando la coalición de izquierdas y que puede marcar un punto definitivo en su historial; de la decisión que estos días tomen sus dirigentes depende en buena medida una parte de su futuro próximo. El ascenso o la desaparición del partido se juega ahora en buena medida. Tan pronto.

Las críticas van a ser insalvables y siempre del mismo tipo: “¡Veis cómo sois de derechas!” o “¡Radicales de izquierdas que vuelven a sus orígenes!”. Debe el partido que quiere ser diferente mantenerse en aquello que estima como diferente, independientemente del contenido y dirección de las quejas inevitables. En aquello que el votante estima como diferente, la regeneración, por ejemplo.

Debe mantener su personalidad habitual y sus exigencias tradicionales, evitando en todo caso mercadear sus propuestas y cambiarlas por el acceso al poder. ¿No es en asuntos semejantes donde basa Rosa Díez sus diferencias con otros partidos? ¿Cuáles son las exigencias programáticas que cualquier ciudadano identifica como propias de UPyD? Defiéndanse y airéense.
Pónganlas sobre la mesa y que el ciudadano sepa qué se negocia, cómo y por qué. Que en esa negociación se dilucide el futuro de los ciudadanos, no el de los dirigentes ni el del partido. Éste vendrá por añadidura.

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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