Tres preguntas que se hace Mariano Rajoy en su cuarto de estar

La prueba de que Pedro Sánchez ha fracasado en su política hacia el catalanismo es que el consejo de ministros que pretendía hacerle la pelota a los independentistas se ha convertido en una provocación para ellos. De las medidas balsámicas que podían salir para Cataluña y los catalanistas más xenófobos hemos pasado a la supuesta provocación y la confrontación. Ese día muchos barceloneses se quedarán en casa por miedo, porque no les dejen desplazarse al trabajo o porque como en casa no se está en ningún sitio. Frigos y despensas empezarán a llenarse en los próximos días a la espera de los acontecimientos.

Este cambio de sensaciones, del masaje a la provocación, muestra un cambio de voluntades entre los independentistas y la ineficacia de las medidas del PSOE; son una prueba palpable de que nada que les dé Sánchez les sirve. Y nadie está dispuesto a ofrecerles más, salvo la secta iluminada de Pablo Iglesias. El diálogo y más diálogo que Sánchez pensaba sería el bálsamo de Fierabrás no ha servido para nada.

Mariano Rajoy, acusado una y mil veces de inflexible y de incapaz de dialogar, se estará frotando las manos ante la chimenea de su casa y riendo en voz baja mientras se pregunta: “¿Cuántos votos le va a costar al PSOE el dichoso consejo de ministros de Barcelona? ¿Y cuánto le va a costar todo el proceso de no confrontación con los nacionalistas? ¿Qué partido va a salir ganando de todo ello?

El día de la lotería de navidad en Barcelona va a ser muy triste. Para todos.

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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