
(PD).- El ciclón electoral de nombre Rita Barberá es también un fenómeno antropófago para los socialistas valencianos, los de la capital del Turia, que haberlos haylos pero ni saben ni contestan mientras su rival crece y crece. Y sigue creciendo. Amplía su distancia electoral, en todos los sondeos, no sólo ya por sus aciertos, que los tiene, sino por enorme y permanente demérito de sus endebles rivales.
El PSPV en Valencia es un partido inexistente que cuando da señales de vida sabemos de él, de su existencia, gracias a las guerras fratricida-intestinas que protagonizan algunos de sus desdirigentes, valga el palabro. En la actualidad, y para que ustedes lo entiendan, no existe una dirección Ejecutiva y la responsabilidad recae en una «comisión delegada», comandada por José Camarasa, que analiza la situación del partido para elegir la mejor dirección local posible. Ni que decir tiene que la «comisión» no ha dado señales de vida. Y eso que el invento ya va para un año desde su creación, según escribe David Lozano en El Semanal Digital.
Claro está que tampoco ayuda quien, en teoría, tendría que llevar el peso político de la formación local, la glamurosa Carmen Alborch, más dedicada a fiestas, festines, cócteles, saraos y citas de la progresía cultureta que de pasarse de vez en cuando por su despacho municipal. Y no hablamos ya de trabajar; algunos de sus compañeros se conforman con el mero hecho de que haga acto de presencia por dependencias municipales. De todos es sabido que para una agrupación local es fundamental que su candidato a la alcaldía, que lo fue Alborch, tenga por lo menos medio tomado el pulso a los asuntos que afectan a ciudad y ciudadanos. Los reales, no los de moqueta y Moët & Chandon.
Así que muerto el mirlo blanco de la Alborch los socialistas piensan ahora en un nombre salvador. Listos van los que esperan, que los hay, que sea Jorge Alarte quien les saque las castañas del fuego para hallar un salvador. Lo mejor para los socialistas es que existen candidatos para capear el temporal Rita pero lo malo es que, al menos de momento, tienen serios inconvenientes para convertirse en alternativa real. El ramillete de nombres que ahora apunto, tomen nota, son los siguientes: José Luis Ábalos, Francesc Romeu, Mercedes Caballero, Carlos González Triviño, José Berlanga o Salvador Broseta. Candidatos con más inconvenientes que ventajas pero eso ya es carne de otro artículo.
ARTÍCULO VÍA EL SEMANAL DIGITAL.