¡LO QUE FALTABA!

La fiesta en casa de Simón Pérez y Silvia Charro, la gota que colma el vaso del ‘circo’ de Errejón

Desde la 'operación desmarque' (y ataque) de los políticos de izquierda y ultraizquierda para alejarse del apestado hasta las declaraciones de las denunciantes, todo lo que rodea al escándalo es un esperpento

La fiesta en casa de Simón Pérez y Silvia Charro, la gota que colma el vaso del 'circo' de Errejón

Todavía hay coletazos de una de las dos grandes noticias de la semana pasada: la renuncia a la política por parte de Íñigo Errejón por sus acciones machistas, misóginas.

Sin embargo, lo que se ha producido desde que se conoció la noticia es un verdadero circo que ofrece un show grotesco en el que los principales partidos ‘feministas’ y defensores de las mujeres, se han retratado como los más grandes hipócritas de la política española. Los relatos y contradicciones para intentar evitar verse salpicados por el escándalo Errejón ha sido verdaderamente deplorables.

Por un lado, las comparecencias de las principales responsables políticas como la vicepresidenta segunda y líder de Sumar, Yolanda Díaz, y las portavoces de Más Madrid, Mónica García, Rita Maestre y Manuela Bergerot, han sido un verdadero sin sentido; al afirmar que no sabían nada pero al mismo tiempo, que sí que supieron en verano pasado los presuntos tocamientos a una chica en un concierto ‘feminista’ en Castellón.

La excusa para no haber actuado: que le preguntaron al propio Errejón a ver si era verdad y él minimizó los hechos. Las mismas del ‘hermana, yo si te creo’ le preguntan al presunto agresor pero ni intentaron conocer la versión de la víctima.

Sumando a la vergüenza, está el hecho de que todas afirmaron que el cofundador de Podemos tenía problemas psicológicos y de adicción a las drogas, como una especia de atenuante. Aunque esto sea cierto, entonces surge la pregunta de cómo nombraron a un portavoz de partido a alguien que no se encuentra mentalmente equilibrado.

Pero el esperpento no termina con la previsible ‘operación desmarque’ de los políticos asociados al apestado. Lo de las denunciantes contra Errejón es también un verdadero dislate.

Primero, la actriz y presentadora Elisa Mouliaá. Luego de que su denuncia diera validez a que el político era un monstruo, se ha conocido el relato que forma parte de la denuncia presentada contra Errejón. Ya en el propio relato hay cosas que se mezclan y que no son constitutivas de delito. Recordemos, ser un cerdo y un impresentable no es delito.

Sin embargo, en unas declaraciones a cámara, Mouliaá ofreció una versión distinta a la narrada en un inicio en las que lo describe como un depredador sexual al que conoció el mismo día de la presunta agresión. En una intervención en el programa ‘Vamos a ver’, la actriz afirmó que logró parar a Errejón. “Lo paré y es verdad que el tío no me forzó. Ahí el tío supo decir, ‘vale’. Paró, es verdad que paró”.

“Me encontré con una persona fría y sin empatía… en su casa todo fue muy desagradable. Lo paré y él no me forzó. Paró y le dije: ‘Sólo sí es sí, me parece increíble que me esté pasando esto contigo y que no seas capaz de hacer que una chica se sienta cómoda y que ya me empieces a manosear y a tocar de esa manera’… y él me dijo: esto me sirve para futuros encuentros”.

Pero el show no termina con las declaraciones de Mouliaá. A esta, se ha sumado una inesperada ‘figurante’. Aída Nízar, polémico personaje televisivo donde los haya y que actualmente colabora con el nuevo Sálvame de TEN (‘Ni que fuéramos shhh’), presentó el pasado lunes 28 de octubre una denuncia por agresión contra Íñigo Errejón.

Y es que el asunto parece de risa, aunque quizás no lo sea. Eso lo tendrá que dirimir, si prospera, un juez. Nízar explica en su denuncia que tuvo un encontronazo nada agradable con Errejón en un acto público en el auditorio de la Complutense en el año 2015:

«Íñigo Errejón me hizo sentir humillada, vejada, baboseada y repugnada. Me dio un fuerte azote en las nalgas y luego me amenazó. Fue al finalizar el acto cuando Íñigo Errejón se abalanzó sobre mí, y me dijo que era más guapa en persona y que tenía que cambiar mis ideas retrógradas políticas, todo esto mientras abrazaba con fuerza hacia sus partes, sintiendo claramente que tenía una erección».

Pero como siempre hay espacio para un acto más, han entrado a escena Simón Pérez y Silvia Charro. Los protagonistas del famoso vídeo de «A plazo fijo«, han reconocido que el cofundador de Más Madrid estuvo en su casa con la intención de comprar drogas. Lo más absurdo de todo es que las declaraciones pertenecen a un entrevista de hace un año, realizada por el youtuber TiparracoSA.

En el audiovisual, explican que en su casa se encontraba un chico que escribía discursos para Podemos y reconocen que el político no les cayó “nada bien” porque llegó con aires de grandeza y un “séquito de becarios” enfiestados.

“Aparecieron 15 personas en casa, llegó con un séquito de becarios. Imagínate el tipo altísimo, delgadísimo y un montón de personas de la universidad, que tendrían 17, 18 años, iban detrás de él poniéndole maquillaje, peinándole, poniéndole no sé qué, como si fuera un famoso de la tele. La verdad es que no nos cayó nada bien porque vino con unos aires que yo cogí mis cosas y me fui a la habitación a dormir, imagínate. No hubo mucho feeling, la verdad. Venían enfiestados, sin dormir y hasta arriba. Los amigos venían preguntando para comprar droga y estuvieron ahí toda la noche”.

Como si no bastara, a todo este circo, se suma la ‘desaparición’ de la faz de la tierra del propio Errejón. El último mensaje del exdiputado ha despertado las alarmas en su círculo más íntimo. “Ha sido un placer trabajar con todos vosotros, compañeros. Siento el perjuicio”, escribió a sus compañeros de formación.

OFERTAS ORO

¡¡¡ DESCUENTOS ENTRE EL 41 Y EL 50% !!!

Una amplia variedad de las mejores ofertas de nuestra selección de tiendas online

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído