Describa cómo hacen usted e Inda para ser permanentes marionetas de Florentino Pérez
Las épocas de grandes momentos de tensión en el periodismo deportivo, a menudo destapan a los profesionales, aparecen los errores, las meteduras de patas, el nerviosismo y hasta el fanatismo. Muchos periodistas reconocen su forofismo y lo llevan consigo como algo normalizado, y otros prefieren que no interfiera en su trabajo, con mayor o menos éxito en su empeño.
En esta línea parece estar el director de la emisora Radio Marca, Paco García Caridad, que desde su programa matutino Directo Marca, parece haber configurado un grupo de censuradores de su madridismo. La última charla digital del periodista con los lectores de marca.com —Los lectores entrevistan a…–, es testigo de ello. Algunos de los participantes realizaban preguntas directas y hasta agresivas:
Lector: «Describa cómo hacen usted y Eduardo Inda [director de Marca] para hacer permanentemente de marionetas de Florentino Pérez. ¿Sigue obsesionado con Guardiola o ya se le pasó? Me tenía un poco harto con su recurrente ‘guardiolitis'».
Paco García Caridad: «Bueno, su primera afirmación es una falta de respeto que tomo como chiste y, como tal, produce mi pequeña carcajada. Entre otras cosas porque es mentira. Como Higuaín con paripé, usted usa mal las palabras».
Muchas preguntas continuaron girando en un mismo sentido a lo largo de la charla:
«¿Por qué usted es tan madridista?»
«¿Cómo se puede ser tan forofo y fanático de un equipo como lo eres del Real Madrid y poder compaginarlo con tu profesion de periodista?
Además, otro de los participantes en la charla, dedicó una pregunta al director de Radio Marca acerca de ciertas faltas de respeto que ha podido tener con compañeros de profesión o incluso de emisora —García Caridad enfurece con Roberto Gómez en directo–:
«¿Cómo un hombre como usted que está al frente de un medio de comunicación y que debería ser ejemplo para los jóvenes incluso niños que le escuchan, tiene tantas faltas de respeto?»
Paco García Caridad se encuentra, en definitiva, en una encrucijada con los oyentes de Directo Marca que no coinciden en sentimientos y colores con el director de la emisora que, educado y elegante, acostumbra a responder a sus detractores con buenas palabras.


