Ribeira, un recorrido personal

«Si tienes la suerte de poder ir a correr por un parque natural, entre bosques de pinos y helechos, dunas, marismas y mar tienes que hacerlo cada mañana. Pero claro, tanto ejercicio físico, jugar en las playas y niños incansables hacen necesario reponer energías de la mejor forma posible. Y todo ello es posible en Ribeira, Galicia«.

Con este párrafo empieza mi amigo Pedro Díaz el post que hoy les presento, surgido a raíz de la creación de un grupo de fans de este blog en Facebook, que ya cuenta con más de 400 miembros. la idea es presentar allí temas de este blog buscando la interactividad y la participación de los lectores. Esta zona, en concreto en Palmeira, es donde he pasado muchos veranos en los últimos años. Al igual que otras colaboraciones anteriores, continuamos con ésta confiando en que nuevos amigos se animen en el futuro. Seguimos dando la palabra a Pedro:

«Puedes desayunar tranquilamente en casa unas tostadas de pan artesanal que puedes haber comprado en cualquiera de sus excelentes tahonas, con un chorrito de aceite, o si eres algo más goloso, una confitura artesanal (la puedes encontrar en el mercado del malecón de los sábados).

Para recuperar energía es necesario una buena comida y nada como “El García” para rendir un homenaje a la gastronomía gallega.

Lo ideal es ir bien acompañado para poder compartir varios platos de su carta. Hay que probar la sopa de mariscos, las navajas, los percebes y las almejas, siempre que ese día haya, ya que solo ponen marisco del día.

De segundo ¿qué tal una parrillada de pescado? O carne de los pastos gallegos, a tu elección.
Seguro que terminas la comida con su flan casero con nata, también casera, justo antes de un chupito de hierbas o café.

Ahora que estamos recuperados podemos aprovechar la tarde en una de sus playas, en el monte, o visitando sus miradores naturales donde podremos encontrarnos con caballos salvajes.

No te preocupes por andar por las colinas, pronto llegará la hora de la cena en “Insua II”.

Aquí volveremos a compartir platos, croquetas de mariscos, tablas de ibéricos y quesos del norte. Unas patatas ali-oli estupendas y unos pimientos de Padrón. Y tal vez un montado de solomillo ibérico. Todo con algún albariño, ribeiro o valdeorras, o si preferimos otras denominaciones, sin problema.

De postre, el insua, hojaldre, mascarpone y fresas estofadas al oporto, delicioso, o una filloa de crema flambeada, según los gustos.

Y aún nos queda la noche y disfrutar de una gran lista de cervezas y cócteles en el Morrison, la Irish Tavern mas conseguida en la península, casi sin duda.

Y mañana ¿Cambados, sus pazos y bodegas?».

Pues muchas gracias, Pedro. Esperamos, más pronto que tarde, tu reseña sobre Cambados, ¿no? Qué recuerdos de aquellos primeros domingos de agosto en los 90 cuando acudía todos los años a la fiesta del albariño, perdiéndome la de los vikingos de Catoira, claro, que siempre es el mismo día…

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

Lo más leído