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Fuentelún 2020, expresión elegante y profunda de una parcela única en la Ribera del Duero

Juan Luis Recio 25 Mar 2026 - 07:05 CET
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Cruz de Alba presenta la nueva añada de Fuentelún 2020, uno de los vinos más personales y representativos de la bodega, nacido de una parcela singular y elaborado bajo los principios de la viticultura biodinámica en el corazón de la Ribera del Duero. Pero Fuentelún no es solo un vino, sino la interpretación más precisa de una finca concreta, de cinco hectáreas, plantada a finales de los años 80. Un viñedo que, por su equilibrio natural y características de suelo, ofrece uvas de extraordinaria finura, expresividad y frescura.

La cosecha 2020 apunta a «cuando la naturaleza se adelantó», según resumen en la propia bodega. “Más sabe el diablo por viejo que por diablo”. Así resume Sergio Ávila lo que supuso la añada 2020. Un año que exigió experiencia, observación constante y capacidad de reacción. Y es que Sergio Ávila, enólogo de Cruz de Alba explica cómo la naturaleza se adelantó a todos los calendarios: floraciones con casi veinte días de antelación, con espárragos silvestres emergiendo a mediados de marzo, y una brotación inminente que anunciaba que la primavera había llegado antes de tiempo. Mientras el mundo parecía ralentizado por razones sanitarias, el viñedo avanzaba con determinación.

En este contexto, la viticultura biodinámica fue clave. Los preparados naturales ayudaron a mantener un ambiente sano frente a la presión de hongos, reforzando el equilibrio del viñedo. La exuberancia de las cubiertas vegetales evidenciaba una intensa vida microbiana en el suelo: agua, nutrientes y sol trabajando en armonía bajo la superficie. Ese dinamismo invisible es el que, meses después, se traduciría en Fuentelún 2020, un vino de singular personalidad y elegante profundidad. Un vino que interioriza lo que vive, según lo exponen en la bodega.

“El vino es un elemento receptor”, explica Sergio Ávila. “Todo lo que acontece a su alrededor a lo largo de su vida lo interioriza como parte de él”. Respeto, cuidado y sensibilidad son los matices que Fuentelún ha absorbido tanto del viñedo como de la bodega. La experiencia, la atención al detalle y la comprensión del ritmo natural de la parcela se traducen en un vino coherente, emocionante y auténtico.


De color rojo intenso, en nariz, Fuentelún 2020 despliega aromas de frutos negros, notas balsámicas, recuerdos de chocolate y sutiles tostados. En boca es sabroso, carnoso y envolvente, con un volumen equilibrado por una sensación de frescura y pureza que recorre el paladar. El tanino, pulido y sedoso, prolonga una sensación placentera y armónica. En Cruz de Alba, la viticultura biodinámica no es una tendencia, sino una convicción profunda. El trabajo en el viñedo busca regenerar la vida del suelo, potenciar la biodiversidad y favorecer una expresión auténtica del terruño. Suelos más vivos y equilibrados permiten obtener uvas más expresivas y vinos llenos de energía y autenticidad. Fuentelún 2020 encarna esta filosofía: un vino que combina elegancia y profundidad, estructura y frescura, tradición y mirada contemporánea. Un vino pensado para quienes entienden que el verdadero lujo reside en las cosas bien hechas, manifiesta la bodega. Su PVP es de 32,75 euros.

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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