EN PODEMOS MANDO YO
(QUE SUBO Y BAJO EL YOYÓ)
“(…) En Podemos no hay ni deberá haber corrientes ni facciones que compitan por el control de los aparatos y los recursos; pues eso nos convertiría en aquello que hemos combatido siempre: un partido más. Debemos seguir siendo una marea de voces plurales, donde se discute y debate de todo, pero sabiendo que la organización y sus órganos son instrumentos para cambiar las cosas, no campos de batalla (…)”.
Defender la belleza, carta de Pablo Iglesias a los círculos y a la militancia de Podemos
En román paladino, o, si lo prefieres, a la pata la llana, ¿no te recuerdan, desocupado lector (seas ella o él), el tono de las palabras arriba entrecomilladas el espíritu de las dicciones que pronunció otrora quien fue durante muchos años vicesecretario general del PSOE y vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, para que quedara claro, cristalino, que la disciplina de partido estaba por encina de todo: “El que se mueve/a no sale en la foto”? ¿El comportamiento de Pablo Iglesias, cargándose por la vía rápida, en un santiamén, o defenestrando de un plumazo a Sergio Pascual, el secretario de Organización de Podemos, no te recuerda, mutatis mutandis, cambiando lo que debe ser cambiado, lo que ha acaecido con otros mandamases y otros destituidos de otros partidos? ¿Ha visto Pablo Iglesias, además de la serie “Juego de tronos”, la película “Amanece, que no es poco”, escrita y dirigida por José Luis Cuerda en 1988? Parece que sí y haber asumido el papel del alcalde de tan absurdo lugar. Ya que, mientras que los demás en Podemos son contingentes o contingente, a secas, en singular, o sea, pueblo, gente (voz que tanto le gusta usar a él), él, amén de infalible, como el Papa, es necesario. ¿“Marea de voces plurales”? ¿Para qué? ¿Para hablar exclusivamente del tiempo que hace, asunto proverbial de ascensor, o de fútbol, o de “En la tuya o en la mía”, o de lo que acaece en otros partidos políticos, porque de la organización y los órganos de Podemos, asunto intocable, intratable, visto lo visto, por si las moscas, no conviene decir ni pío? Además de defender la belleza o hermosura de los casos y las cosas que admira en Podemos, acaso le convendría a Pablo Iglesias seguir la enseñanza de la natura(leza) y, ya que tiene dos oídos y una sola mui, antes de actuar, de hacer o de deshacer a su antojo, escuchar el doble de lo que habla. Y, siguiendo con las gotas de ironía o sarcasmo con las que he asperjado el presente remoquete, para coronar mi escolio al parágrafo de Pablo Iglesias, echaré mano de los diez versos que conforman la siguiente décima espinela:
En Podemos ya no habrá
Más corrientes ni facciones;
O habrá más expurgaciones,
Sin duda. Solo cabrá
Mi yo, como ya sabrá
Mi alter ego, mi otro yo,
Que el original soy yo,
Pablo, quien lleva las riendas
Y no admite más enmiendas:
En Podemos mando yo.
Quien sube y baja el yoyó
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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