EL AMOR NOS MEJORA REALMENTE
Entraste por azar en mi existencia,
De la que yo no estaba satisfecho,
Como sin cultivar campo, en barbecho,
Y en acto en mí devino la potencia.
No advertí, desde entonces, la carencia
De la que yo pensaba que estaba hecho,
Pues me tenía esa escasez deshecho,
Sin ganas de gozar, sin apetencia.
Fuiste, Isabel, un soplo de aire fresco,
Una fragancia lene, inmarcesible,
De la flecha a cualquier hora accesible,
Que, cuando no me caza, yo la pesco.
Asimilé a tu lado lo evidente,
Que hace el amor mejor a mucha gente.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
Home