Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

¿De la tradición eres partidario?

Ángel Sáez García 08 Jun 2026 - 12:00 CET
Archivado en:

¿DE LA TRADICIÓN ERES PARTIDARIO?

NON SCHOLAE SED VITAE DISCERE

No contesto ni sí, ni no, depende. Sí de unas tradiciones y no de otras. Lo soy de las que aceptan corregir o pulir tropelías, sus excesos, y no lo soy de las que no lo admiten.

El párrafo inicial de esta urdidura lo trencé ayer, mientras bullía en la olla el agua y las patatas bien mondadas con las alubias verdes, el tomate sin piel y el oro líquido vertidos en ella tras pasarles el cuchillo.

Hoy, sábado, cuando urdo estos renglones, con versos de once sílabas compuestos, no soy original en mis acciones (el hombre un animal es de costumbres), sino tradicional en sus rutinas. Tras hacer la limpieza de la casa, he salido a la calle y he adquirido las dos pes habituales, sí, del día, el periódico hodierno y el pan tierno.

Con Fermín y Lucía me he encontrado tras llevar a buen fin la doble compra; después de saludarnos mutuamente, tras llegar a la finca, donde vivo, Fermín ha echado mano del sarcasmo, es decir, la ironía ha utilizado, y ha dicho claramente lo que sigue, que es literal y va entrecomillado: “Hoy no vas a pasar hambre, Otramotro”. A lo que servidor ha replicado, por no andar a la zaga del tunante: “Ni estomacal ni intelectual, amigo”.

Si amar la tradición, entre otras cosas, implica decir nones al progreso, negarnos a avanzar en lo científico, en lo técnico, amén de en lo social, en todo lo que atañe al ser humano, prefiero que me llamen progresista a tradicionalista redomado. Conservador no puedo confesarme, mas sí conversador, que es su anagrama.

El arte y la agudeza, que empezaron siendo conservadores, imitando a los modelos, meros arquetipos, devinieron después originales, pues sus cultivadores, disconformes, dijeron no a iterar con variaciones lo mismo, sin salir de la baldosa.

Empero, quienes hayan acudido al Casón del Buen Retiro madrileño habrán gozado de la oportunidad de ver y leer, en el frontispicio de la fachada norte de dicho edificio, escrito en letras versales el apotegma orsiano: “TODO LO QVE NO ES TRADICIÓN ES PLAGIO”.

Al adagio o aforismo de Eugenio d’ Ors suelo oponer siempre el mismo argumento que alegué en cierta ocasión a quien fue uno de los docentes de quien más cosas aprendí (no para la escuela o el seminario, sino para la vida), el religioso camilo Jesús Arteaga Romero, una de las tres patas de mi personaje literario fray Ejemplo; lo ideó el filósofo alemán Friedrich Nietzsche y lo colocó en el prólogo que antepuso a su obra “Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es” (1888), y dice así: “Recompensa mal a su maestro quien quiere seguir siendo siempre su discípulo”; o sea, quien se conforma con repetir hasta el hartazgo lo que su guía adujo, sin añadir una idea original, aunque con ella derribe el sistema filosófico elegido por quien tanto quiso y quiere, pues fue el pozo de razones donde pudo beber hasta que él se convirtió en nuevo hontanar o alfaguara de nuevos discentes.

Nota bene

Tengo para mí que, si leyeran este escrito tanto Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny, como Nuria Labari, abundarían conmigo, si no en cuanto recoge, en el grueso de las ideas que contiene. Acabo de leer hoy, domingo 7 de junio de 2026, en la página 7 del suplemento IDEAS de EL PAÍS, la columna de Labari, titulada “La respuesta correcta de Benito Antonio”, y coincido con el proceder de uno y con la reflexión intelectual de la otra: “(…) Benito Antonio, igual que todas nosotras, no es completamente bueno ni completamente malo. Puede ser alguien que busca el bien, que lo persigue, que lo defiende y que no lo alcanza, como (eso nos sucede —lo escrito en letra bastardilla es aportación modesta de servidor— a) la mayoría. No hace falta defenderlo cuando se equivoca por mucho que nos guste, al contrario. El mundo es imperfecto, nosotros somos imperfectos y no pasa nada por recordarlo, porque esa es nuestra oportunidad de ser mejores. Por eso ha sido tan emocionante la respuesta de Benito a las críticas. Ha escuchado, ha atendido (y entendido) y ha cambiado. Tres cómodos (o no tan cómodos, no estamos preparados para ciertos cambios de criterio, pero benéficos) pasos a imitar por organizaciones, políticos y hombres del mundo. Ahora dicen quienes lo critican (haga lo que haga) que la Casita ha cambiado por interés. Yo digo que cambiar para hacer lo correcto es el mejor interés posible”.

Es decir, lo mismo (confío, deseo y espero que se entienda la ironía) que ha hecho, hace y seguirá haciendo (me temo) quien suele rematar sus entrecomillados así: “ironiza un miembro del Ejecutivo”, “sentencia un ministro”, o “resume un miembro del Ejecutivo cada vez más molesto con la actitud de la UCO”. Qué cuco.

   Ángel Sáez García

   angelsaez.otramotro@gmail.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

Más en El blog de Otramotro

Mobile Version Powered by