A VECES, EL ZARPAZO ES UN ABRAZO
Si existe quien entienda cuanto pasa
En el planeta azul, que me lo explique
Como si fuera un crío; y no replique.
Lo invito a que a cenar venga a mi casa.
Sé que no arrugaré como un pasa.
No veré bien que alguien se enoje o pique
Porque se rompa la alegría, el dique,
Y aglutinen las lágrimas la masa.
Cuando el dolor, omnímodo, lo abarca
Todo lo que mis ojos catan, todo,
Galardono al zumbón que elige el modo
De hacernos miccionar, y que la parca
Posponga sine die su zarpazo,
Aunque alguien lo agradezca como abrazo.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
Home