El miembro del dúo Gomaespuma, Juan Luis Cano, fue la principal estrella como presentador de la primera gala de entrega de los ‘Premios Irene’ celebrada en el Teatro Gran Vía como forma de homenajear a profesionales de voz y doblaje.
Es la segunda ceremonia de estas características que se realiza este año, dado que el pasado febrero se celebraron los ‘Premios Take’ en Oviedo, sin que sea fácil determinar las diferencias entre ambos certámenes, presentados ambos en su día como los primeros del sector en materia de homenajes.
En el sector del doblaje siempre ha existido un debate interno sobre el reconocimiento público que debe tener su labor. Algunos consideran que su trabajo debe pasar desaparcibido («el mejor doblaje es aquel que no se percibe, en el que no piensas») y, en cambio otros consideran que los actores de doblaje deben tener el mismo reconocimiento que los actores de cine o de televisión.
Lo cierto es que asistiendo a la gala de los Irene, que obedecía a la segunda tesis, y contemplando a veteranos profesionales como José Ángel Juanes o Pilar Gentil, recoger emotivamente sus premios tras toda una vida dedicada a este sector, era innegable coincidir en que estos merecían su acto de reconocimiento.
Los Premios Irene también reconocieron a figuras fallecidas como el dibujante ‘Forges’, que diseñó el logo del evento y cuyo premio recogió su viuda.
La fundación Gomaespuma era coordinadora del evento. Parte de las entradas que tuvieron que pagar los presentes, muchos de ellos alumnos de las distintas escuelas de doblaje, estaban destinadas a colaborar con las campañas solidarias de la fundación. Juan Luis Cano, del dúo Gomaespuma, hizo las veces de presentador y como Santiago Segura en los Goya, no dudo en usar el humor para lanzar dardos a tutiplen, empezando por los actores en su conjunto:
«Está muy bien que os hagáis un homenaje de vosotros… a vosotros mismos. Está bien, ya que nadie os lo hace, pues a tomar por culo, os lo hacéis vosotros mismos».
Cano también disparó con sus bromas a su compañero Guillermo Fesser.
«Dice que está en Nueva York, pero es mentira, vive en un pueblo que está a tres horas y va tanto a Nueva York como vosotros a Murcia»
Aprovechó para promocionar el programa que realiza desde el pasado 10 de marzo en Melodía FM y en mandar un saludo al locutor estrella de la COPE:
«El doblaje se parece a la radio en que ambos sectores se pagan fatal. En la radio se lo lleva todo Carlos Herrera. Que es amigo, tiene muy buen bigote, pero se lo lleva todo».
En sus divertidas y a la vez provocadoras intervenciones, Cano no dudó en ensañarse con el principal coordinador del evento, el actor y director de doblaje Lorenzo Beteta, una de las personas de mayor prestigio en el sector al que presentó de la siguiente manera:
«Voy a llamar a una persona… él… él… él tiene muchísimo dinero… él empezó en el doblaje de la nada, empezó doblando cine mudo y a acabado dirigiendo la Escuela de Doblaje de Madrid… tiene tanta pasta, taaanta pasta, hay que decirlo, joder. ‘Es que se paga mal el doblaje’ ¡Una mierda! Es tan grande su casa que… al pequeño le ha visto dos veces. Cómo será su piscina que tiene alcantilados. Y tiene un coche, que cuando le ponen multas, le tienen que hacer dos fotos».
Beteta supo aceptar con humor la estocada a pesar de que Cano, involuntariamente o no, hurgaba en un tema polémico, pues el patrimonio de este entró en controversia cuando el año pasado por culpa de la web de la Cadena SER, que tituló tras una entrevista con él con asegurando que «no llegaba al salario mínimo» forzándole a aclarar en redes que él nunca pronunció literalmente esa frase.
Cano también bromeó sobre el tópico de los enfrentamientos entre clanes en el doblaje cuando tras la intervención de uno de los líderes sindicales del sector, Adolfo Moreno, agregó «Mientras hablaba Adolfo, Lorenzo le estaba poniendo a parir». Todo ante las risas del público que acogió de buen grado el humor de Cano.
Llamamientos a la reconciliación tras el conflictivo año 2017
Bromas aparte, en el discurso de Lorenzo Beteta este quiso dejar claro que la profesión no era sólo de los actores y mencionó al resto de la cadena:
«Este sector es de todos. Clientes, empresas, técnicos de sonido, personal de producción y administrativos, traductores, ajustadores, actores, todos miembros de una gran familia».
El año 2017 fue un año en el que se vivieron muchos conflictos internos aireados en medios y redes sociales, precisamente por ese contexto son muy destacables las palbras reconciliadoras del profesional que ejercía de anfitrión:
«Nuestra familia, que como muchas, ha vivido momentos de conflicto, de falta de comunicación, tensión, pero que también como todas ha de tener vivencias positivas, acercamientos, de unión. Aprovechemos estos buenos momentos para hacer más familia entre nosotros.».
Desde el punto de la fraternidad, en el acto hubo notables ausencias. De los tres sindicatos de doblaje de Madrid (Locumad, Adoma y Avta) sólo uno participaba oficialmente en el acto. Además no hubo representantes de actores de otras provincias como la valenciana, que han igualado en prestigio a los doblajes madrileños o barceloneses en los últimos años (tanto las diferencias sindicales madrileñas como las provinciales han sido parte importante en los conflictos del año pasado).
Pero sí hubo un esfuerzo por parte de los organizadores de los Premios Irene en dejar claro que el sector del doblaje no era sólo coto de los actores reconociendo a sus compañeros técnicos o empresarios.
Al entregarse los premios también se incluyeron a representantes de los traductores y ajustadores (Brillante la cita de la difunta traductora Neli Manso de Züñiga sobre el ajuste de idiomas leída por una de sus hijas), a los productores, o a los técnicos. Una técnico de sonido fue la encargada de uno de los números musicales entre entrega y entrega, que dedicó a Irene Guerrero de Luna, la histórica actriz que daba nombre a los premios.
Actores del sector preguntados por la tensión vivida durante el año pasado expresaban su ilusión de que actos como el de los Premios Irene abran una nueva etapa más unitaria: «Necesitamos actos así. Durante la última etapa se han dado situaciones feas, como ver actores usando las redes sociales para desprestigiar a compañeros por su nombre. La crítica a nuestro trabajo la tiene que hacer el público, que es a quien va dirigido, no nuestros compañeros/competidores. Eso no ocurre entre actores de imagen y no debería volver a ocurrir en doblaje», comentaba un actor consultado por PD que calificó los discursos escuchados en la gala como ‘magníficos’.
Lorenzo Beteta terminó su intervención con un mensaje cargado de ilusión «Es el día de mirarnos a la cara. De aplaudir nuestro pasado y nuestro futuro y de sentir que de una forma u otra estamos entregando lo mejor de nosotros mismos, para seguir haciendo del doblaje español el mejor del mundo».

