No recuerdo de quien es esta frase, pero define claramente lo que está sucediendo en Europa tras años de desidia amparada en el buenismo, los cheques sociales, la tolerancia mal entendida, la búsqueda de la comodidad y la inacción que ha ido minando los valores por los que Europa llegó a ser ejemplo para el mundo. Hay otra frase por ahí que preconiza que Europa quedará en la geopolítica como el parque temático del mundo.
El resultado de las elecciones en Alemania ha sido un aviso en el mismísimo corazón de Europa, aviso en forma de aldabonazo, de trueno, de cañonazo a una Europa que languidece; puede que sea el último antes de la total pérdida de relevancia en el tablero de ajedrez del mundo.
Alternativa por Alemania ha conseguido el 20% de los votos multiplicando por dos lo obtenido en las anteriores elecciones, y se erige como la segunda formación política en ese país, por delante de una socialdemocracia en tumba abierta hacia la nada. No formará parte de un gobierno de coalición semejante al anterior que tuvo que adelantar las elecciones, pero su voz se va a oír para hacer que las columnas que todavía sostienen a Alemania y a Europa, al menos, pierdan estabilidad. Europa en general y algunos países en particular, llevan años de procrastinar los deberes que los cambios que se están produciendo en el mundo, piden a voces. Lleva años con la cabeza bajo tierra como las avestruces, olvidando el lema: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” y practicando la procrastinación que consiste en atender lo superfluo y cómodo, abandonando lo que realmente es importante y relevante. No nos extrañe que Europa se vea en las decisiones internacionales de calado como quien no quiere salir de su espacio de confort y rehúye responsabilidades.
Ucrania está en venta, Rusia- apoyada por EE UU – asoma la cabeza, China calla. Las implicaciones para Europa son graves, pero no son percibidas por sus líderes, si es que en Europa hay algún líder; ni por sus ciudadanos que duermen arropados bajo la manta de la social democracia que se rompe en pedazos. La Europa del buenismo y los subsidios se desmorona y mientras esto sucede, los presidentes de los distintos países que la forman se reúnen para hacerse selfies.
Tres cosas han provocado el resultado de las elecciones en Alemania, tres cosas que llevan ahí delante de los mandatarios europeos y que nadie quería ver o estaban y están incapacitados para verlas. Esas tres cosas son.
La Economía: “El milagro alemán ha terminado y Europa sufrirá sus consecuencias” ha dicho Wolfgang Münchaun economista y autor del libro “Kaput: el fin del milagro económico alemán”
La Migración: Alternativa por Alemania ha insistido durante la campaña que cualquiera es bienvenido a Alemania si llega por medios legales, consigue un trabajo, contribuye a la sociedad, respeta las normas y la cultura local. Algo absolutamente razonable y que cada día entienden más los ciudadanos, sobre todo cuando ven de continuo que, una parte de los inmigrantes no cumplen estos requisitos y, sin embargo, son tratados en igualdad con los ciudadanos que si cumplen.
Las Redes sociales: Ni Alemania ni Europa han entendido en todo su calado la influencia de las redes sociales en algunos segmentos de población a la hora de decidir su voto, Trump lo entendió de inmediato.
¿Despertará Europa del letargo al que se ha visto sometida durante muchos años por una socialdemocracia pervertida? Y si despierta, cuando lo haga ¿no será ya demasiado tarde?
MAROGA
