¡Pobre Europa, suerte perra!
dos guerras lleva ya encima
y dicen que se aproxima
otra, ¡la tercera guerra!
Por más que miro con lupa,
créanme que no consigo
descubrir un enemigo
con ganas de hacernos pupa.
Como enemigo no encuentro
que machacarnos quisiera,
si no lo tenemos fuera
ha de ser porque esté dentro.
¿La Von der Leyen quizás?
¿O la agenda veinte/treinta?
¿Algo que no se nos cuenta?
¡Seguro que hay mucho más!
Tenemos al enemigo,
dentro, la Unión Europea,
que ataca con mala idea
pesca, ganados y trigo.
También tiene otro objetivo:
sepultar nuestra cultura
bajo un montón de basura;
no quedará un saber vivo.
Adiós a nuestros dineros,
y adiós, civilización
si en esa doble agresión
logran dejarnos en cueros.
¿Por qué tragan los Gobiernos
de todas esas naciones?
Adúlteras relaciones
con las que nos ponen cuernos.
Ese extraño proceder
contrario a su obligación
más que un hedor a traición
quizá a chantaje ha de oler.
Porque no tiene sentido
que así, los países todos,
se gobiernen de esos modos
si no por esto haya sido:
Prisioneros han de estar.
¿Por la deuda? puede ser
que mala cosa es deber
cuando no hay con qué pagar.
Y también están pringados,
en la misma sinrazón,
Partidos de oposición:
por los colgajos pillados.
De poco valdrá enterarnos
de en qué guerra, exactamente,
va a meternos esa gente
sin dar con cómo librarnos.
Que si no abrimos el ojo
y el plumero les veamos,
verán cómo terminamos
como putas por rastrojo
Hay por aquí mucho lila
que se ha llegado a creer
que esa guerra vendrá a ser
parecida a las de Gila.
Sin bombas ni metralletas,
está claro cómo y cuándo,
como a la chita callando,
nos mandan a hacer puñetas.
Vamos de culo, hacia atrás,
y cuesta abajo sin frenos.
Ellos, que son muchos menos,
están venciendo a los más.
Así que ustedes deciden:
esa guerra nos tragamos
o, al contrario, les paramos
antes de que nos suiciden.
Elija, pues, nuestra gente
que, pronto, ya será tarde:
o rendirnos en cobarde
o plantar cara en valiente.
Esto es el ser o no ser;
la victoria, o el desastre
si estamos para el arrastre,
poco podemos perder.
Debemos abrir debate
para darle a la sesera,
por ver la mejor manera
de cómo se les combate.
A esa Europa, que, con saña,
arruina, desprecia y miente,
es preciso hacerle frente.
¡Lo que está en juego, es España!
