Marta Riesco ya es personaje con todas las letras. Una mujer más que cae en la trampa (comercial) de Antonio David.
El 30 de marzo de 2022, Marta Riesco se levantó a las cinco de la mañana no para editar vídeos de ‘El programa de Ana Rosa’ sino para ver su exclusiva en la revista Semana y una portada junto a Antonio David Flores que demuestra todo lo pensábamos de esta mujer: que quería ser famosa.

Ella, que desde que se descubrió su relación con el exmarido de Rocío Carrasco y de Olga Moreno, dijo que no quería ser personaje, que su profesión es ser periodista, al final ha caído y se ha dejado tentar por el dinero y la fama. Eso y que como Antonio David está en la ruina, bien les compensa el cheque de una exclusiva.
Siempre pasa lo mismo con este señor: son sus mujeres (esposas e hija) las que ganan dinero por él…
Pero lo más surrealista de la portada de Semana fue la justificación que ella misma dio en ‘El programa de Ana Rosa’.
La reportera y cantante (sí, sí, que por si no lo saben, ha saca un single) dijo estar «muy contenta» tras la publicación de las fotografías y explicó:
Más que por quitarme un peso de encima, es porque era el paso siguiente que se tenía que dar y se ha dado.

La periodista acudió al Club Social para comentar su aparición en los medios:
Hemos estado un tiempo evitando hacer ciertas cosas.
Marta explicó por qué tardaron tanto en aparecer juntos públicamente:
Él tenía que hacer sus cosas y queríamos hacer el menor daño posible hasta que viéramos que era el mejor contexto para exponerse
Pero entonces, Alessandro Lequio le dijo:
Es un posado robado en toda regla, ¿estás de acuerdo?
Entonces Riesco se puso digna y dijo:
No voy a hablar nada de eso, si se ha cobrado o no se ha cobrado, ni qué es ni qué no es…
Es decir, que sí ha cobrado. Hay que tener morro.
Después, un colaborador preguntó a Marta Riesco por la opinión de su familia:
Ellos saben quién es Antonio David, me dijeron una frase que me gustó mucho: ‘Este hombre te está haciendo muy feliz y lo importante es que las personas te hagan feliz.
Pero entonces, Lequio contraatacó y le preguntó:
El día que salió vuestra relación Olga te llamó, lo sé… quiero saber qué te dijo
Riesco ya no sabía dónde meterse y sentenció:
Yo no voy a hablar sobre una conversación íntima entre dos personas que ni se ha pronunciado ella ni me voy a pronunciar yo.
Otra manera de confirmar las cosas sin querer mojarse. No cuela.

