Los niños aprenden a comer a través del arte

Quien se encarga de enseñar a los niños a comer a través del arte es la compañía Tyl Tyl ya que en una nueva versión de su famoso espectáculo Ulular, arte y gastronomía se fusionan para educar a los niños en la importancia que la alimentación tiene no como mero elemento de supervivencia, sino como acto social, cultural y base de la salud.

La alimentación es uno de los actos más importantes para el ser humano, no sólo porque supone la base de la vida, sino porque también implica el encuentro con los demás, es una importante manifestación cultural y constituye la base de una buena salud, siempre y cuando se le conceda la relevancia que merece. Sin embargo, en la actualidad, ha perdido el lugar destacado que en otros tiempos tuvo, y la filosofía de la comida rápida se ha implantado como una forma de vida en el mundo desarrollado, debido al estrés y la falta de tiempo.

Por todo ello, y con el objetivo que los más pequeños de la casa aprendan a comer adecuadamente y sean conscientes de la importancia de este acto, Tyl Tyl ha elaborado un acontecimiento escénico que se une al acto de comer, en el que se fusiona el arte con la experiencia estética donde la contemplación, la diversión y la degustación van de la mano.

Ulular es un exitoso espectáculo de la compañía Tyl Tyl, en el que los personajes son dos cocineros que, a la vez que hacen pan, amasan y cocinan un mundo abismado en su propia ensoñación en el que crecen árboles, animales, un río, una casa tranquila… Así, sobre el escenario se muestra la belleza de delicados paisajes que aparecen y desaparecen gracias a la conocida técnica pop-up, diseñada por Gerardo Trotti. Al final de la acción escénica, el pan se comparte con los espectadores pero además, en esta nueva versión, se ofrece una experiencia sinestésica relacionada con la obra.

Y es que, actores-camareros ofrecerán a los asistentes una degustación de productos, junto con el pan, que representan los colores, las formas y texturas del paisaje, para que los espectadores puedan “comerse lo contemplado en la escenografía” en un acto social con el resto del público.

Algunos de los productos que podrán degustarse serán la picota y el albaricoque, las brevas, los tomates, la espinaca o la lechuga, la mermelada o el crujiente de galleta. Se mezclarán así los sabores dulces con los amargos, las texturas crujientes con las blandas, ofreciendo una nueva experiencia a los más pequeños, en relación con el espectáculo que aún permanece en la penumbra de la escena y en el paladar con el sabor del pan.

Para preparar este menú degustación, Tyl Tyl ha contado con la colaboración de Slow Food Madrid, por lo que todos los alimentos que se ofrezcan serán ecológicos, y se consumirán bajo una filosofía opuesta al fast food y la fast life.

Todos los alimentos que se servirán serán de temporada, y provendrán de la zona de Gredos y Navalcarnero, siguiendo la idea de la sostenibilidad y del kilometro 0, que permite reducir los costes de transporte y la contaminación. Además, una vez finalizada la degustación, se celebrará un final de fiesta en el que todos podrán disfrutar de un baile y concluir la experiencia de forma divertida.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

Lo más leído