Rafael Amargo protagoniza esta semana la portada de Interviú. El bailarín, menos pudoroso que Jesús Vázquez -primer hombre en protagonizar una portada de Interviú- se atreve a desnudar más que su arte para la resvista. Y lo hace de forma integral.
Luciendo tatuajes, rasurado unos días antes y perfectamente bronceado, Rafael Amargo se define en Interviú como un hombre «políticamente incorrecto y emocionalmente promiscuo». «Yo nací desnudo. Me desvistieron y ahora me desvisto yo. Para que así no tengan arrugas las vestiduras», explica.
En las fotos de Interviú se puede ver a un Rafael Amargo inmerso en entorno con cierto aire arábigo.