LAS COSAS DE LOS RICOS, GUAPOS Y FAMOSOS

Jorge Javier Vázquez: «Haga lo que haga Mila, ya está sentenciada»

Según Suso, el concurso de Mila es una basura

Jorge Javier Vázquez: "Haga lo que haga Mila, ya está sentenciada"
Mila Ximénez YT

El carismático y siempre polémico presentador Jorge Javier Vázquez no se muerde la lengua ni le faltan palabras para calificar y describir la actualidad mediática.

Su blog en la popular Revista Lecturas es una fuente constante de información paralela o complementaria a la que los medios ortodoxos contemplan, siempre tamizado desde la ágil “pluma” de Vázquez.

En esta ocasión no es para menos:

A los tres o cuatro días de empezar ‘GH VIP 7’, Suso dictaminó que el concurso de Mila era una basura. Me parece una afirmación un tanto precipitada, porque recurriendo a mis conocimientos de quinto de E.G.B.–año en el que me enseñaron la regla de tres–, si a los políticos les hacemos una muy primerísima valoración a los cien días de gobierno, para hacérsela a los concursantes debemos esperar al sexto día.

 

Me explico: para hacer la regla de tres, he contado con que el concurso dura noventa días, he echado mano de la calculadora y todo. O sea que lo de Suso no cuela, pero es que su dictamen sale más del corazón que de la razón. Él se cabreó con Mila –a la que consideraba su amiga– porque no lo defendió durante su concurso y, por eso, la sentenció en cuanto pudo. Mal hecho. Si de verdad la consideraba amiga, tendría que haber hablado con ella.

 

Pero lo de lo Suso no me preocupa. Sé que, en cuanto Mila salga, hablarán y volverán a tener buena relación. Los dos son igual de viscerales y cabezones, pero tienen buen fondo. Lo que me llama la atención es que, haga lo que haga Mila, para muchos ya está sentenciada. Veo a esos muchos juzgarla por la tele y adivino resentimiento en sus palabras. Rencillas enquistadas, desencuentros perpetuados en el tiempo y no solucionados. Nada del otro jueves, un reflejo de nuestra sociedad: no escuchamos.

 

Y el que menos escucha es Hugo Castejón. Porque no quiere escuchar. Porque escuchar lo obligaría a replantearse comportamientos que tienen a una casa prematuramente agotada. Y eso, a él, no le va bien. Ha saboreado la popularidad que otorga el conflicto y no está dispuesto a abandonarla. No le conviene la paz. Significaría su defunción televisiva.

Autor

Carla Calvo

Periodista y Comunicadora Audiovisual por la URJC. Redactora de lifestyle, corazón y eventos en Periodista Digital.

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