Se despeñó por un barranco

Hallan muerto en un sendero a Iban Apaolaza, etarra condenado por el asesinato del teniente coronel Blanco, y en redes sociales se celebra

Pesaba sobre él una condena de 123 años, pero andaba ya en libertad como el resto de asesinos

El asesino etarra Ibán Apaolaza, en 2008, cuando fue extraditado de Canadá a España
El asesino etarra Ibán Apaolaza, en 2008, cuando fue extraditado de Canadá a España. PD

Los mensajes no dejan resquicio a la duda.

Hay de todo en redes sociales, pero en esta ocasión el tono y la tendencia son claros:

«Esta basura humana, el etarra Apaolaza, condenado por asesinar a un teniente coronel, ha aparecido muerto tras despeñarse por un acantilado mientras hacía senderismo.

Se ha ido joven, con 54 años, dejando un mundo mejor. Púdrete en el infierno».

Iban Apaolaza Sancho, terrorista de ETA  condenado por el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, fue hallado sin vida este lunes 5 de enero de 2026, en el Parque Natural de Peñas de Aia, ubicado en Oiartzun (Guipúzcoa).

El tipejo, que tenía 54 años, había salido el domingo por la mañana para hacer senderismo y no regresó, lo que llevó a su familia a dar la voz de alarma alrededor de las diez de la noche.

Los Servicios de Emergencia del País Vasco organizaron un operativo de búsqueda poco antes de la medianoche.

En esta operación participaron la Ertzaintza de Errenteria, un helicóptero de la Unidad de Vigilancia y Rescate, así como bomberos, policía local y Cruz Roja.

El cuerpo fue localizado a las diez de la mañana en una zona difícilmente accesible en Peñas de Aia.

Posteriormente, el helicóptero trasladó el cadáver hasta el punto donde esperaba la funeraria.

Actualmente se encuentra en el Instituto de Medicina Legal en San Sebastián.

El teniente coronel Blanco fue asesinado el 21 de enero de 2000 en Madrid.

Los terroristas colocaron un coche bomba (con unos 20 kg de explosivos) en la calle Pizarra (esquina con Paseo Virgen del Puerto). Cuando Blanco se acercaba al punto donde lo recogía su vehículo oficial, activaron el artefacto a distancia.

La explosión lo mató en el acto y causó heridas leves a una niña. Este atentado rompió una tregua de 14 meses de ETA.

El asesinato fue perpetrado por el comando Madrid de ETA (denominado Buro Ahueste o Buruhauste).

Los etarras directamente implicados y condenados fueron:

  • Ana Belén Egües Gurrutxaga (‘Dolores’), jefa del comando.
  • Iván Apaolaza Sancho (‘Braulio’).
  • Juan Luis Rubenach Roig (‘Txurdo’).
  • Gorka Palacios Alday (‘Andoni’).

Fueron sentenciados a penas de entre 120 y 129 años de prisión. Un quinto etarra, Javier Abaunza Martínez, colaboró robando el vehículo, pero no en la ejecución directa.

Un perfil miserable

Iban Apaolaza Sancho nació en Beasain y residía en Oiartzun desde hace varios años.

En 2007 fue detenido en Quebec (Canadá) y al año siguiente extraditado a España.

En 2015, la Audiencia Nacional le impuso una condena de 123 años por su pertenencia a ETA y su implicación en el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco el 21 de enero del año 2000. Este trágico suceso puso fin a la tregua que se había establecido en 1998.

Apaolaza formaba parte del comando Buruhauste.

Su condena fue ratificada por el Tribunal Supremo en 2016. Desde el pasado año disfrutaba del tercer grado penitenciario, otorgado por el Gobierno vasco, y portaba una pulsera telemática para su control. No aparecía en las listas de Etxerat desde 2020 ni se identificaba con la disidencia etarra. Según Covite, se desvinculó de la izquierda abertzale en 2019 y mostró indicios de arrepentimiento.

La red ciudadana Sare expresó sus condolencias a los familiares y lo describió como «preso vasco en tercer grado». Apaolaza trabajaba como responsable de documentación en el diario Berria.

Un rescate complicado

La familia denunció su desaparición el domingo por la noche tras no regresar desde que salió al monte por la mañana. El aviso se hizo efectivo al Departamento vasco de Seguridad a las 22:00 horas.

El operativo estuvo coordinado por un técnico especializado en Atención de Emergencias del Gobierno Vasco. La geografía accidentada del terreno en Peñas de Aia complicó las labores. Por ello, el helicóptero actuó para sortear los obstáculos orográficos.

La Ertzaintza investiga si su muerte se produjo como consecuencia de una caída o si fue debido a algún problema médico. Por ahora, no hay información oficial sobre los resultados autópsicos.

  • Cronología resumida:
    • Domingo mañana: Iban Apaolaza inicia su jornada senderista en Peñas de Aia.
    • Domingo 22:00: La familia alerta sobre su desaparición.
    • Medianoche: Se activa el dispositivo para buscarlo.
    • Lunes 10:00: Encuentran su cuerpo.
    • Lunes mañana: Helicóptero efectúa el rescate y traslado.

Iban Apaolaza Sancho era un miserable que combinó sus aficiones montañeras las de terrorista.

Era un apasionado del senderismo en Aiako Harria, donde encontró su trágico destino.

Natural de Beasain, pasó sus últimos años viviendo en Oiartzun.

  • Detenido en Quebec en 2007, aguardó un año para ser extraditado.
  • Condenado a 123 años por el asesinato que marcó el inicio posterior a la tregua del ’98.
  • Se distanció del entorno etarra desde 2019, según informes recibidos.
  • Desempeñaba labores como responsable documentalista en Berria, un medio abertzale.
  • No pertenecía al EPPK, colectivo que agrupa a los presos etarras.

Este acontecimiento aviva nuevamente el debate sobre los permisos penitenciarios concedidos a etarras.

Tanto políticos como asociaciones víctimas critican estas decisiones.

Mientras tanto, la Ertzaintza continúa con investigaciones forenses para esclarecer lo sucedido.

Así se cierra un capítulo oscuro relacionado con ETA, precisamente en esa montaña que tanto frecuentó Iban Apaolaza.

Hoy, el mundo es un lugar levemente mejor.

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