Una de las dos ex empleadas que denunciaron a Julio Iglesias por presuntos delitos de agresión sexual, trata de personas y maltrato laboral mantiene una cuenta pública en Onlyfans, creada en mayo de 2021, según publica Libertad Digital.
Las imágenes, con poses sugerentes en lencería y bikini, incluyen frases sexuales explícitas y preguntas provocadoras como «¿Puedo enviarte fotos como esta?», todo ubicado en Cayo Lyford, Nasáu, Bahamas –el exclusivo refugio del artista desde los 80, rodeado de playas privadas, campos de golf y mansiones de celebridades como Sean Connery o Johnny Depp en el pasado.
Los supuestos abusos, que involucran tocamientos no consentidos, besos forzados, bofetadas y hasta órdenes de tríos sexuales, habrían ocurrido entre enero y octubre de 2021 en las lujosas propiedades de Iglesias en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas), donde las víctimas –una fisioterapeuta de 22 años y una empleada doméstica– trabajaron hasta 16 horas diarias sin contrato ni días libres.
Mensajes de WhatsApp filtrados muestran a la denunciante enviando textos afectos como «Te quiero» con corazones y «Aquí estoy a tu entera disposición» al cantante durante ese período, contradiciendo en parte su relato de vejaciones.

Foto: Libertad Digital
La defensa del artista, liderada por el abogado José Antonio Choclán, presentó un escrito de 15 páginas exigiendo el archivo inmediato de la investigación preprocesal, alegando falta total de jurisdicción española para hechos en el extranjero y pidiendo detener la «campaña mediática» que daña su reputación. La Fiscalía rechazó la personación ese mismo día, manteniendo las diligencias secretas abiertas desde el 5 de enero.
Iglesias, de 82 años, desmintió todo en redes: «Esas acusaciones son absolutamente falsas […] Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para defender mi dignidad». Su esposa Miranda Rijnsburger lo respaldó con un «A tu lado, siempre», en medio de un torbellino que sacude la vida del ícono caribeño.
OnlyFans al descubierto
Esta plataforma de suscripciones permite a creadores cobrar entre 5 y 25 euros mensuales por fotos, vídeos y vidas exclusivas, con ingresos extras por propinas y mensajes privados –predominantemente contenido sexual explícito para mayores de 18, que genera la mayoría de sus ganancias globales.
