En pleno efluvio de las palabritas del Rufianes, los artículos del AVUI y sus amenazas de exterminio a los disidentes, las llamadas al boicot del conseller Huguet, los ataques a la COPE, a los cristianos, a los militares y sus madres, a los políticos del PP como Fernández Díaz, y al resto de españoles con un pacto con ETA que no debemos olvidar, la Esquerra Republicana y el órgano de los social-catalanistas, el Periódico, se han sentido gravemente ofendidos por una obrita de teatro para niños, el Mago de Oz, cuyas graves alusiones a Catalunya han denunciado ante la Fiscalía. Saben dónde tienen los amigos. Y es que los adaptadores del cuento se han atrevido, nada menos, que a poner a la Bruja mala a hablar con acento catalán y a decir una vez ‘estatut’ y ‘talante’. ¡Escandaloso!
Acabarán metiéndonos en la cárcel por contar chistes de catalanes. Quemarán los libros de nuestros clásicos, que se burlaban del acento ‘vizcaíno’. El futuro ha de ver el regreso de las catacumbas, una red de túneles donde cristianos, fumadores, madridistas, gordos y españoles en general habrán de refugiarse para escapar a un mundo de ‘mases’ y ‘salgadas’ en el que todos los ciudadanos estarán obligados a asfixiarse con Gas Natural, domiciliar la nómina en una caixa, comprar en caprabos, asegurarse en raccs y aplaudir rubianes. Cimbras y bodegas, despensas y sótanos acabarán formando un laberinto de libertad donde florecerán radios clandestinas en las que las locutoras no serán todas catalanas, y las gentes podrán retirarse en paz a dejarse crecer las patillas y oír a Rafael Farina cantando “Las campanas de Linares”. Allí no habrá cava, ni autonomías, ni suevos, ni països catalans, ni euskalherrías, ni inmersión lingüística, ni montillas, ni oteguis, ni fiscales generales del Estado, ni planes de salud, ni ministras de cultura, ni fragatas alquiladas, ni censura nazional-sozialista. El paraíso, aunque sea bajo tierra.
En la superficie, Rubalcaba, ministro de Fernando VII, habrá montado una amplia red de espionaje para perseguir a los liberales castellanohablantes, a los que someterá a interminables discursos de Durán i Lleida (a Durán pónganle siempre el acento español, que le jode mucho) y de Joan Puig y de Ibarreche y de Carod diciendo “intulerabla”, con mucho énfasis en la ‘bla’ -ese acento impostado de filólogo de guardia con el que quiere esconder su origen-, mezclados con documentales sobre la elaboración del salchichón de Vic y la conquista de Neopatria. Antropólogos, etnólogos y expertos en interculturalidad multicultural y solidaria adoctrinarán a los reacios acerca de la superioridad de las razas vasca y catalana, que les hace acreedores a quedárselo ‘tó’, empezando por Endesa, puesto que ya son millones de años, desde los primeros homínidos, los que los españoles, flamencos de siesta y fandango, vivimos de sus frutos plurinacionales.
Y a Llorenç Piriz Carbonell, actualmente director del Teatro Romea de Murcia, dramaturgo de larga trayectoria y autor de la réproba versión del Mago de Oz que ha levantado las iras del separatismo, se le condenará a ir vestido de senyera por el resto de sus días, los cuales habrá de consumir en la abadía de Montserrat entregado a la lectura de las normas de Castelló, las obras completas de Pompeu i Fabra, y el conjunto de las publicaciones del Omniùm Cultural, incluyendo sus llamadas al boicot de los productos que no vayan etiquetados en catalán, es decir, de todos los del resto de España más los de los catalanes traidores. Y, por supuesto, se le exigirá el estudio y análisis del luminoso teatro de Pepe Rubianes. (Ver el post anterior, “Rubianes como metáfora”.)
Aunque lo mejor, y como muestra de la lucidez general de nuestro socialismo ex-panyol y panoli (¡si Prieto y Besteiro levantaran la cabeza!), ha sido la reacción del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Murcia, al que no se le ha ocurrido nada mejor que protestar por la ‘sangrante’ obra de Piriz y solidarizarse con la Esquerra por lo del acento de la bruja, que la propia Esquerra ha considerado en su denuncia una discriminación por razones “de raza, etnia u origen nacional”. O sigui, que los catalanes son de raza, etnia u origen nacional distinto a los demás. Ciertamente, uno de los libros que está en el origen de la Esquerra es “La raza catalana”, cuyo título ya resulta suficientemente evocador. Y no es menos cierto que la sardana y el pan con tomate ponen en evidencia a una etnia diferenciada en la que la barretina oficia el lugar de los plumajes. Y, claro, el origen nacional distinto se lo acaban de sacar a Zapatoide. Pero quizás lo más divertido en una gente que tiene una rama juvenil de camisas negras que insultan y agreden por doquier, en actos típicamente nazis, es que acusan a Piriz -por boca de Coca, un columnista del Periódico, que le ha dedicado hasta un editorial- de estar formando “juventudes hitlerianas”. Estos sí que son verdaderos chistes de catalanes.
En fin, tienen que disimular. Han cogido a Piriz, que encima es catalán, lo que ellos no saben, para montar una campañita y encubrir las cosas de Rubianes y TV3 y las verdaderas ofensas racistas que no han dejado de aparecer en la prensa catalana y en las bocas de los políticos catalanistas desde siempre, pero con extrema intensidad a partir de que ZP los ha envalentonado para unir a España “más que nunca”. Han removido esta broma infantil del Mago de Oz para alentar a sus lobeznos y volver a presentarse como víctimas de la ‘España negra’. Lo penoso es este ignorante socialismo que no cesa de hacerle el juego a la Esquerra y a sus sicarios. O a la morisma incendiaria (acabo de leer en un blog progre de por aquí que no se puede montar “una escandalera” por unas cuantas embajadas hechas pavesas, y que la culpa es de la cristiandad: que sí, que sí, que lo acabo de leer…). La carta de Zapatero y Erdogan, a este respecto, es definitiva para confirmar en manos de quién estamos. El ‘lector’ de Cervantes, aliado con los turcos. Genial.
Y así, de rendición en rendición hasta la victoria final, España y Roma se aprestan otra vez para los siglos oscuros.