La expansión catalana hacia el sur: el río Segura y el Mar Menor, valencianos

Hace algunos días, denunciaba UPyD el uso en la Región de Murcia de un curioso manual de Enseñanza Primaria, de eso que hasta hace poco llamaban en la ridícula jerga pedagógica ‘Conocimiento del medio’, de la catalanísima editorial Vicens Vives, donde se afirma que el Mar Menor es un laguna litoral valenciana y, lo más sibilino, que el Segura es un río valenciano.

Interpelada la, catalanísima, editorial sobre el hecho, la respuesta no ha podido ser más reveladora: del estado de la enseñanza española, de las razones de la postración histórica de esta tierra del Sureste eternamente ninguneada, sobre todo por sí misma, y de la soberbia catalanista en sus actitudes hacia el resto de España. Sólo la falta de respeto a nosotros mismos que caracteriza a los españoles de regiones no nacionalistas puede explicar un hecho semejante.

Lo que han dicho los de Vicens Vives es que la inclusión del Mar Menor como lago valenciano ha sido un error. Horror. Resulta que hay maestros en ‘Espanya’, que además hacen libros de texto, que no saben dónde está el Mar Menor. Hubiera sido más piadoso atribuirlo, atendiendo a las tendencias conspirativas tan caras a los catalanes nacionalistas, a un deseo de incluir el Mar Menor en los ‘Països Catalans’. Estaríamos entonces ante unos imperialistas frustrados pero mínimamente leídos. Así estamos ante unos imperialistas necios, ignorantes, zotes. Ese es el nivel de nuestra enseñanza y, sobre todo, de las facultades de Educación que emiten maestros muy puestos en didácticas de la oquedad. Eso sí, diecisiete oquedades.

Lo que confirma, para nuestra vergüenza, la propia editorial cuando sostiene que el Segura como río valenciano no es un error,y no lo piensan corregir, puesto que desemboca en la ‘Comunitat’. Hablan de los ríos mediterráneos y a la Región de Murcia, que vive y muere por ese río, ni la nombran. Lo que quieren decir, no lo duden, es que el Segura es un río catalán, incluso contra sus propias teorías sobre el Anschluss (el proyecto de anexión de los territorios de la vieja Corona de Aragón para la formación de la Catalunya Gran al modo en que Hitler se anexionó Austria) que se concretan en el dicho nacionalista “de Salses a Guardamar”, los límites de la lengua catalana entre el Rosellón y el Segura. Con lo que toda la Vega Baja quedaría fuera.

Aunque eso empieza a darles igual, hoy que el sueño de ver izarse la bandera independentista catalana hasta en Raspay (Yecla) y Orihuela ha sido convertido en una nana para dormir a los niños estelados. Y no hay que descartar, dado que el primer ‘Conquistador’ del viejo Reino de Murcia fue Jaime I (esa conquista, sin embargo, no debe parecerle a Ada Colau un genocidio), que en el futuro esplendoroso que le aguarda a la Cataluña Imperial este histórico reino no sea incorporado al ‘espacio vital’ del ‘catanazismo’.

Pero eso no es lo grave. Lo que los nacionalistas catalanes sueñan y se proponen hacer ya lo sabemos. Lo tremendo es lo nuestro, porque el manual no es de hoy: hace ya ocho años que me presenté en el colegio de mi hija a informarles de que el Segura no era un río valenciano. O, al menos, de que era inconcebible que en un colegio de Molina ¡de Segura!, y en el manual con que se educaba a nuestros niños, no se nombrara a la Región de Murcia en relación con el río que pasaba por delante. Y así estamos al menos desde entonces.

La pregunta es por qué se consiente un manual semejante en nuestras escuelas; qué hacen la Inspección Educativa, la Consejería de Educación, la Alta Inspección del Estado y la Cabra de la Legión; cómo es posible que los manuales nacionalistas se nos cuelen hasta poner de manifiesto tanta sumisión, cobardía, desidia, ignorancia y falta de respeto a nosotros mismos. Nadie nos atiende, ni nos tiene en cuenta, ni nos pone un tren, ni nos nada, porque, en efecto, no somos nadie. Somos el resumen de España, su metáfora. Más allá de UPyD no ha habido la menor respuesta al manualito nacionalista.

Y, sobre todo, cómo es posible que haya maestros y colegios que puedan poner este librucho como manual. Nos desprecian y les seguimos comprando el libro. Usan el dinero de todos para engendrar un estado nuevo y separarse de los demás, y se lo financiamos. Joder, hacen bien.

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