QUE ACABE TANTO AMOR PRODUCE ESPANTO
—Me gustaría ser como una ameba,
Partirme y complacerte, pretendiente.
—A mí depositarte mi simiente,
Tras una noche loca, aunque no beba.
—Te diré lo que siento, aunque no deba,
Porque tú eres sargento y yo teniente.
—¿Que le agrado un montón, pero se miente
Porque ambos somos socios de “La Teba”?
—No tiene que ver nada que seamos
Del mismo grupo o peña, sino cuánto
Lo nuestro durará. Nos deseamos…
—… Y amamos tanto que produce espanto
Que acabe en un pispás. Aprovechemos
El día y nada en cara nos echemos.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
Home