¡QUÉ LOCURAS OTRORA COMETIMOS!
En el bolsillo el viejo móvil llevo
Que contiene los números de amigos
Que fueron de mi amor fieles testigos
Y de mi devoción por Baco y Febo.
A mí ellos me sacaron del erebo,
Y un plato me ofrecieron lleno de higos
Y de uva moscatel que con bodigos
Es desayuno que me atrapa, cebo.
Otrora el chocolate fue con churros
Lo que más agradaba a mis papilas,
Que en un pispás me recargaban pilas
Y las de más trasnochadores burros.
A la sazón, no usábamos las mentes
Como era obligatorio; ¡qué dementes!
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
Home