Entre miserables anda el juego.
La reciente detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, junto con la llegada de Delcy Rodríguez al cargo de presidenta interina, ha reavivado con fuerza una interrogante que persiste tanto en Caracas como en Madrid: ¿quién guiará el futuro político de Venezuela?
En medio de este contexto, el nombre de Miguel Rodríguez Torres resuena con insistencia, respaldado por sectores chavistas de “primera generación” y antiguos mediadores europeos.
Sin embargo, este respaldo se ve empañado por un pesado historial que incluye acusaciones de torturas, represión y causas abiertas ante tribunales internacionales.
A diferencia del relato épico sobre una “transición ordenada” que algunos intentan difundir, la realidad se asemeja más a un intento de reciclaje político: cambiar la cara visible sin alterar el sistema subyacente.
En este guion, el exjefe del SEBIN, quien ha recibido elogios públicos por parte de José Luis Rodríguez Zapatero y ha sido tratado con consideración en entornos del Gobierno de Pedro Sánchez, es también un general señalado en España por delitos contra la humanidad y en Estados Unidos por narcotráfico.
ZAPATERO CARCELERO. SE LLAMA LORENT SALEH, ES UN PRESO POLÍTICO que estuvo 4 años en la cárcel de la TUMBA, lugar siniestro de tortura y muerte donde la Narcodictadura venezolana lleva a los PRESOS POLÍTICOS.
Resulta que Zapatero se dejó caer por allí como también hizo en otras… pic.twitter.com/PnRAYaEpn1
— Fernando FG-R 🇪🇸🖤🗝 (@FernandoFGR1) January 11, 2026
El general que diseñó la maquinaria de inteligencia y terror
Miguel Rodríguez Torres, militar de 60 años, ha sido una figura clave en el chavismo desde los tiempos de Hugo Chávez, llegando a ser responsable de la inteligencia interna y posteriormente ministro del Interior y Justicia.
Se le atribuye la reestructuración del antiguo DISIP y la fundación del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), cuya sede en el Helicoide ha sido señalada durante años como centro de torturas y represión contra opositores.
Dentro del chavismo, se le reconoce por haber creado “La Tumba”, un complejo subterráneo del SEBIN en Caracas. Expresos políticos describen este lugar como un espacio marcado por condiciones extremas: aislamiento total, humedad constante, frío incesante y vigilancia continua.
Diversos denunciantes, incluyendo la asociación Urvex y activistas exiliados, lo identifican no solo como responsable político de esta estructura represiva, sino también como quien daba órdenes directas para “capturar, quebrar y ejemplarizar” a los detenidos.
🚨ATENTOS‼️ NITU PÉREZ revela una conspiración para una transición en VENEZUELA liderada por el general Miguel Rodríguez Torres (ya en Caracas), junto a Zapatero, "bolichicos" como González, financiados por Ramírez y Luisa Ortega. pic.twitter.com/YpNQn278t8
— Liliana Franco (@lilianaf523) August 27, 2025
La querella presentada ante la Audiencia Nacional por la Unión de la Resistencia Venezolana en el Exilio y otras organizaciones lo acusa específicamente de:
- Delitos contra la humanidad
- Torturas físicas y psicológicas
- Utilización de centros como La Tumba, el Helicoide y sótanos del DGCIM como parte sistemática del mecanismo represivo
Una denunciante relata haber sufrido golpes, electrodos aplicados sobre su cuerpo, piezas dentales arrancadas e incluso la humillación de ser expuesta ante el propio general. Según su testimonio, él la observaba con una “risa burlona” mientras profería insultos hacia ella.
La Audiencia Nacional no ha negado que existan evidencias sobre torturas. Sin embargo, en una resolución inicial se declaró incompetente al tratarse de hechos ocurridos fuera del territorio español sin víctimas ni acusados con nacionalidad española. Esta decisión está siendo apelada, dejando a la Sección Segunda de lo Penal con la última palabra sobre si se procederá a una investigación más exhaustiva sobre el caso.
🚨 La rallada mental en bucle de Pablo Echenique discutiendo en directo con Lorent, expreso venezolano con la dictadura chavista:pic.twitter.com/lI8sGUpHqI
— Capitán Bitcoin (@CapitanBitcoin) January 11, 2026
De peso pesado del chavismo a pieza central de una transición controlada
Después del ciclo protestas que estallaron en 2014 —cuando el régimen respondió con detenciones masivas y un aumento significativo en la violencia estatal— Rodríguez Torres comenzó a tener diferencias notables con Maduro. Así nació el Movimiento Amplio Desafío de Todos (MADT), un intento por articular un chavismo “crítico” desde dentro. La reacción fue predecible:
- Acusaciones de conspiración.
- Persecución interna.
- Su detención a manos del propio SEBIN que él había creado, ocurrida en marzo de 2018.
Estuvo casi cinco años tras las rejas hasta su reciente liberación. En su primer mensaje tras salir a la luz pública agradeció abiertamente a José Luis Rodríguez Zapatero, quien supuestamente luchó incansablemente durante años para lograr su libertad. Desde entonces reside en Madrid. Mientras tanto, algunos miembros de la oposición exiliada y parte de la diplomacia estadounidense lo ven como una figura problemática: demasiado involucrado en el aparato represor como para ser considerado un regenerador legítimo del sistema.
No obstante, medios e informantes diplomáticos han señalado que su nombre ha comenzado a circular discretamente en reuniones entre emisarios chavistas, actores históricos socialistas españoles y grupos dedicados a mediaciones internacionales. El objetivo sería “perpetuar el régimen sacrificando a Maduro”, abriendo paso a una transición controlada donde las estructuras se mantengan intactas aunque cambie solo la imagen pública del poder.
La ‘vía Delcy’ y la apuesta continuista tras la caída de Maduro
La detención reciente de Nicolás Maduro bajo cargos relacionados con narcotráfico ha dejado a Venezuela bajo un gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez. Lejos de desmantelar el entramado chavista existente, el país continúa funcionando bajo las mismas reglas políticas pero con nuevos matices: un liderazgo que depende del equilibrio entre Washington, Moscú y las élites bolivarianas.
De acuerdo con informaciones recientes, Delcy Rodríguez está promoviendo a Miguel Rodríguez Torres como candidato para asumir las riendas del país en 2031 cuando finalice su propio mandato. Esto representaría un relevo interno diseñado para asegurar que el chavismo original mantenga el control sin necesidad de mantener a Maduro presente . La lógica detrás es clara:
- Se selecciona un militar perteneciente a primera generación chavista.
- Se proyecta una imagen superficialmente “aperturada” e “inclusiva”.
- La estructura del poder permanece inalterada.
Sin embargo, esta estrategia choca frontalmente con las expectativas desde Washington, donde los expedientes relacionados con torturas y crímenes contra humanos hacen que el nombre Rodríguez Torres sea difícilmente asumible como un líder creíble para una transición política. En dicho escenario estadounidense, este general está vinculado tanto con actos represivos internos como al establecimiento que ha convertido a Venezuela en un corredor clave para el tráfico ilícito hacia Norteamérica .
Zapatero, Sánchez y el relato incómodo sobre los presos políticos
El papel desempeñado por José Luis Rodríguez Zapatero respecto a la crisis venezolana vuelve al centro del debate desde dos frentes: su cercanía con los sectores más duros dentro del chavismo junto con los testimonios desgarradores provenientes de víctimas que han sufrido torturas. Desde hace años se presenta al ex presidente español como mediador e impulsor de acuerdos; no obstante su figura genera rechazo profundo entre amplios sectores opositores venezolanos así como entre aquellos que están exiliados.
El ex preso político Lorent Saleh, galardonado con el premio Sájarov otorgado por el Parlamento Europeo después haber pasado cuatro años recluido en centros como Helicoide o La Tumba, ha denunciado públicamente que fue presionado por Zapatero para que su madre dejara de denunciar las torturas sufridas durante su encarcelamiento . Según narra:
- Estaba confinado en La Tumba, sometido a aislamiento extremo.
- Su madre denunciaba sus sufrimientos ante foros internacionales.
- Zapatero habría llamado a su madre pidiéndole que cesara esas denuncias argumentando que ponía en riesgo cualquier gestión para lograr su liberación .
Saleh sostiene además que durante una conversación personal, el actual presidente español Pedro Sánchez le confirmó que Zapatero no había estado involucrado en su puesta en libertad; además asegura que posteriormente intentaron atribuirse ese mérito ante los medios . Este opositor define al ex presidente español como “operador della tiranía” afirmando que “Venezuela odia” su figura debido a lo que considera utilización política del sufrimiento ajeno .
Estas acusaciones conectan directamente con Miguel Rodríguez Torres; él es precisamente quien estructuró tanto al SEBIN como centros como La Tumba, donde víctimas como Saleh denuncian torturas sistemáticas . Que Zapatero —quien es señalado por intentar silenciar tales denuncias— aparezca ahora vinculado al relanzamiento político del exjefe del SEBIN alimenta aún más esa percepción sobre una estrategia destinada más al “lavado político” que hacia una auténtica democratización .
ETA en Caracas y el ecosistema del refugio político chavista
El caso relacionado con Rodríguez Torres forma parte dentro un patrón más amplio: Venezuela actúa como santuario político para figuras incómodas provenientes desde otros lugares. Durante años varios dirigentes vinculados a ETA encontraron refugio en Caracas bajo los gobiernos tanto Chávez como Maduro. Algunos han llegado incluso recibir pensiones mientras disfrutaban condiciones cómodas; otros han regresado o fallecido bajo circunstancias muy distintas comparadas con las precariedades enfrentadas por muchos exiliados venezolanos.
Este uso estratégico del país para proteger aliados políticos internacionales es parte esencial dentro ADN chavista desde sus inicios: un régimen dispuesto a ofrecer refugio tanto estructuras insurgentes o terroristas mientras simultáneamente busca reconocimiento internacional presentándose como garante estabilidad regional. Que hoy esa misma red esté implicada dentro operaciones destinadas asegurar futuro político figuras como Rodríguez Torres refuerza aún más aquella idea acerca un sistema capaz proteger sus cuadros duros aun cuando intenten reciclarse bajo etiquetas “moderadas”.
La doble vida de Delcy: Doha, la CIA y el tablero de Washington
Por otro lado, Delcy Rodríguez está construyendo también su propia agenda internacional. Fuentes diplomáticas han detallado encuentros recientes llevados acabo entre septiembre hasta Navidad celebrados Doha donde participaban agentes vinculados CIA así mismo ministros exteriores rusos; estos encuentros tuvieron lugar edificios oficiales gubernamentales qataríes . Este movimiento dual resume perfectamente lógica presente nuevo poder caraqueño:
- Dialogar Washington buscando alivio sanciones permitiendo mayor margen maniobra.
- Mantener respaldo Moscú equilibrando presión estadounidense.
- Ofrecer transición utilizando nombres familiares envuelta discurso “reformista” pacificación.
En este marco se sitúa intención Delcy viajar Washington pudiendo llegar incluso encontrarse Donald Trump; esto sucede justo cuando Casa Blanca dejó claro no aceptará “reciclajes” provenientes chavismo ocupando puestos claves si buscan cambio creíble ante comunidad internacional . Si finalmente lograra aterrizar candidatura Rodríguez Torres supondría poner prueba hasta dónde está dispuesta administración estadounidense tolerar figuras señaladas torturas narcotráfico cambio estabilidad.
Un país que cambia para seguir igual
En las calles venezolanas predomina sensación suspenso político palpable. Aunque Maduro haya desaparecido temporalmente foco atención se desplaza hacia Delcy negociaciones exteriores; sin embargo sistema control social mediático represivo permanece intacto . Liberaciones selectivas presos políticos alternan nuevas detenciones; se anuncian cierres centros tortura mientras víctimas organizaciones derechos humanos advierten aparato sigue funcionando aunque gestos simbólicos exteriormente aparenten otra cosa .
Quienes se autodenominan exiliados dictadura —y no “gusanos” o “fachas”, términos despectivos utilizados algunos platós españoles— miran atónitos cómo nombres tales Zapatero o Rodríguez Torres resurgen conversación europea revestidos narrativa moderación diálogo. Para ellos riesgo es claro: comunidad internacional podría avalar transición apenas moviera piezas sin cambiar fondo situación.
El futuro inmediato Venezuela dependerá precisamente esa tensión existente: entre tentación aceptar general cuyo historial incluye torturas visto solamente como “mal menor” estabilizar país exigencias víctimas organizaciones demandando construcción nuevo relato reconciliación basado impunidad realidades pasadas actuales vividas todos actores implicados . Si apuesta final pasa levantar alfombra polvo volverá levantarse antes tiempo muchos Caracas Madrid Washington estarían dispuestos admitir.
