No son muchos, pero si es significativo.
Las escenas de este sábado en Caracas y en numerosas ciudades venezolanas reflejan el renovado enfrentamiento entre Washington y el chavismo.
Columnas organizadas de matones, militantes, colectivos y trabajadores del Estado, desfilan tras pancartas en inglés que claman “Trump releases to Cilia y Nicolás”.
Mientras tanto, el hijo de Nicolás Maduro pide “unidad” y Delcy Rodríguez intensifica su discurso contra lo que califica como “agresión criminal”.
Por su parte, Donald Trump ha consolidado un enfoque más pragmático: mantiene a Maduro encarcelado en EE. UU., protege los activos venezolanos en el Tesoro y prioriza el control del petróleo por encima de cualquier transición hacia la democracia.
Además, solo un pequeño número de los presos políticos prometidos ha sido liberado hasta ahora. La cuestión ya no es solo cómo reaccionará el chavismo, sino hasta qué punto permitirá Trump que lo desafíen en las calles sin tomar medidas.
Los matones del chavismo salen a las calles de Caracas.
Eso sí, los "heroicos revolucionarios" de Venezuela han esperado a que terminara la intervención de Estados Unidos para aparecer.
Esa chusma solo vale para reprimir y matar a venezolanos indefensos.pic.twitter.com/1RXlZrxTkw
— Guaje Salvaje (@GuajeSalvaje) January 3, 2026
Las marchas chavistas: músculo organizado, entusiasmo mínimo
Este sábado, el partido gobernante PSUV llevó a cabo una “gran marcha nacional” en Caracas y en alrededor de cien ciudades para demandar la liberación y regreso de Maduro y Cilia Flores, justo una semana después de su captura por fuerzas estadounidenses durante bombardeos sobre Caracas y estados circundantes.
En la capital:
- Cientos de partidarios se reunieron en torno al Fuerte Tiuna, principal instalación militar del país, uno de los epicentros de los ataques.
- La alcaldesa de Caracas, la almirante Carmen Meléndez, instó a actuar “estratégicamente” para “preservar la vida” de la pareja presidencial y lograr su regreso “en el menor tiempo posible”.
- El jefe del Gobierno caraqueño, Nahum Fernández, envió un mensaje claro a Washington: el “único que puede gobernar” Venezuela es el “pueblo organizado de Hugo Chávez, de Simón Bolívar y de Maduro”, exigiendo la liberación “inmediata” del presidente y su esposa.
El propio PSUV afirmó que también hubo movilizaciones en estados como Monagas, Sucre y Nueva Esparta, donde los gobernadores repetían que “ningún extranjero gobernará la nación”.
Sin embargo, análisis recientes sugieren que el chavismo ya no tiene un control absoluto sobre las calles como solía tener. Las movilizaciones:
- Dependen en gran medida del aparato estatal: funcionarios, consejos comunales y beneficiarios de programas sociales.
- Son considerablemente menores que las manifestaciones masivas que se registraron tras las elecciones de 2024, cuando la proclamación de Maduro provocó protestas espontáneas que fueron reprimidas rápidamente.
- Se sostienen más por control e incentivos que por auténtico entusiasmo. Según analistas, el chavismo se ha transformado en una “maquinaria de control y represión” que ya no logra movilizar al pueblo al cual prometió redimir.
Esta brecha explica por qué, a pesar del contundente ataque estadounidense y la captura de Maduro, no ha surgido ese apoyo popular masivo que esperaba el oficialismo. Las calles están vigiladas, cansadas y divididas.
EL OCASO DEL TIRANO: LA "HORA DE SOL"… SIN SOL 🌑⛓️
El video ya circula: Maduro sale a cumplir su “hora de sol” en una prisión de Nueva York. No hay sol, no hay pueblo, no hay cadena nacional. Solo cemento, pasos medidos y una sombra que se arrastra donde antes exigía… pic.twitter.com/YIZkaQfPwu
— Anonymous Hispano (@anonopshispano) January 11, 2026
Delcy Rodríguez: presidenta encargada y voz del agravio
Tras la detención de Maduro y su esposa, el Tribunal Supremo bajo control chavista aprobó la designación de Delcy Rodríguez como “presidenta encargada”, quien fue juramentada por el Parlamento.
Desde entonces, Rodríguez se ha erigido como figura central del relato oficialista:
- Se refiere a lo ocurrido como “agresión criminal” e “ilegal”, aludiendo a la operación militar estadounidense y al traslado de Maduro a suelo norteamericano.
- Defiende la “soberanía” venezolana junto con la continuidad del proyecto bolivariano bajo su liderazgo, insistiendo en que su prioridad es asegurar un retorno “seguro” para Maduro y Cilia.
- Utiliza gestos simbólicos respaldados por aliados internacionales como Brasil, cuyo presidente habría ofrecido asistencia humanitaria incluyendo medicamentos para Venezuela, según declaraciones emitidas por medios estatales.
Internamente, Rodríguez dirige un chavismo sin Maduro donde:
- Ella controla tanto el aparato político como institucional.
- María Corina Machado emerge como líder opositora principal; sin embargo, Trump ha minimizado públicamente su influencia cuestionando su capacidad política.
La narrativa construida por Delcy mezcla victimización con desafío. Ha transformado a Maduro en una especie de “prisionero de guerra”, mientras dentro del ecosistema chavista se difunden mensajes que levantan esa épica resistencia e idealizan a Cilia Flores comparándola con heroínas nacionales.
Nunca olvidemos que esto es el chavismo, los que hoy se quieren pintar como personas pacíficas y víctimas de agresiones internacionales son y han sido siempre unos matones llenos de odio hacia el venezolano. pic.twitter.com/tZ7yIPtlBV
— Pablo Soto (@pablosotoff) November 26, 2025
Trump: petróleo, poder y el dilema de la respuesta
La captura de Maduro marca un nuevo capítulo en la política estadounidense hacia América Latina. Trump ha pasado de una retórica no intervencionista a un golpe directo que incluye:
- Una operación militar destinada a capturar a Maduro y Flores con más de un centenar de muertos y más 150 heridos según informes oficiales venezolanos.
- La declaración de “emergencia nacional” para proteger los fondos del Gobierno venezolano depositados en el Departamento del Tesoro ante embargos e reclamaciones por parte acreedores.
- Un ambicioso plan energético:
- Reuniones con grandes empresas petroleras —incluida Repsol— para atraer inversiones superiores a 100.000 millones de dólares destinadas a reconstruir la industria petrolera venezolana.
- Autorización para refinar y vender hasta 50 millones de barriles crudos venezolanos indefinidamente dentro del nuevo acuerdo energético.
Trump ha dejado claro que:
- Su prioridad es económica y estratégica, no necesariamente una transición democrática inmediata.
- Cualquier cambio político estará supeditado a una fase previa de “estabilización” bajo fuerte vigilancia estadounidense.
Este enfoque plantea un dilema:
¿Puede Trump tolerar que los chavistas lo desafíen abiertamente en las calles con mensajes directos contra él o está obligado a actuar para no parecer débil ante sus aliados internos e internacionales?
En este momento, los cálculos desde la Casa Blanca dependen varios factores:
- Legitimidad internacional
- Parte dela comunidad internacional critica este ataque catalogándolo como una “agresión ilegal”, además cuestiona los precedentes que sienta esta acción en toda la región.
- Manifestaciones en ciudades europeas y latinoamericanas rechazan esta operación describiéndola como parte da una «política imperialista» proveniente desde EE.UU.
- Negociaciones activas con Caracas
- El propio gobierno chavista ha anunciado un «proceso exploratorio» para restablecer relaciones diplomáticas; además una delegación del Departamento de Estado ya se encuentra presente en Caracas.
- Cualquier escalada unilateral por parte Trump podría frustrar esta vía necesaria para manejar tanto cuestiones energéticas como garantizar seguridad para sus ciudadanos aliados sobre el terreno.
- Gestión interna del relato en EE.UU.
- Trump ha presentado esta operación como un acto decisivo recuperando así para Estados Unidos el control sobre las mayores reservas petroleras globales.
- Un exceso concedido al chavismo podría ser interpretado por sus críticos como indicativo debilidad o falta planificación.
Por ahora, parece que su respuesta más efectiva combina firmeza simbólica—manteniendo detenido a Maduro—con margen táctico para negociar.
Las excarcelaciones que no llegan y la fractura interna en Venezuela
En medio este pulso geopolítico, los compromisos sobre presos políticos han pasado a ser termómetros clave sobre credibilidad. El chavismo anunció recientemente liberaciones significativas tras abrir canales con Washington debido presión ejercida desde oposición.
Sin embargo, los hechos son innegables:
- De los 811 presos políticos contabilizados por organizaciones defensoras derechos humanos solo han sido excarcelados hasta ahora nueve, según denuncias provenientes desde sectores opositores.
- El presidente electo Edmundo González ha señalado que «no se ha alcanzado ni el 1%» respecto las excarcelaciones anunciadas; considera esto una nueva forma violencia hacia familias esperando noticias sobre sus seres queridos detenidos.
Esta discrepancia entre promesas e realidades alimenta diversas tensiones:
- En la oposición hay quienes observan cómo Washington parece centrarse únicamente petróleo mientras las liberaciones avanzan muy lentamente.
- Dentro del chavismo hay sectores más radicales recelosos ante cualquier gesto interpretado como debilidad tras haber capturado a su líder.
- En toda sociedad hay descontento especialmente entre aquellos sectores populares protagonistas durante grandes protestas 2024; escuchan discursos sobre resistencia mientras continúan enfrentando crisis económica sin solución visible.
Las excarcelaciones se han convertido así no solo gesto humanitario sino también moneda cambio crucial dentro negociaciones entre chavismo oposición Estados Unidos.
¿Hacia dónde puede evolucionar el pulso?
A corto plazo varios escenarios parecen cruzarse:
- Chavismo sin Maduro pero manteniendo control sobre calles
- Delcy Rodríguez fortalece liderazgo emergente apoyándose tanto aparato estatal servicios seguridad.
- Marchas siguen siendo demostración fuerza hacia dentro fuera aunque carecen masividad anterior.
- Trump actuando como árbitro facto tablero venezolano
- Control activos clave acceso petróleo capacidad condicionar cualquier salida institucional.
- Posibilidad usar situación actual Maduro Cilia Flores herramienta negociación tanto con Caracas oposición.
Oposición enfrenta expectativa desconfianza
- María Corina Machado Edmundo González intentan evitar quedar relegados espectadores acuerdo directo entre Trump chavismo.
- Víctimas represión familias presos políticos evalúan cada gesto silencio.
En ese marco general consigna “Trump releases to Cilia Nicolás» resume paradoja momento actual: chavismo recurre calles base dura algunos casos grupos violentos presionar no contra oposición interna sino contra presidente Estados Unidos quien simultáneamente controla principal herramienta supervivencia futura: petróleo.
Si Trump decide resistir desafío sin responder más sanciones medidas militares consolidará rol administrador facto conflicto venezolano; si opta leer marchas reto inadmisible podría empujar país nueva fase confrontación alejar cualquier salida negociada.
Entre pancartas mal redactadas discursos incendiarios De Delcy Rodríguez gestos calculados Donald Trump Venezuela vuelve jugarse futuro escenario donde calle ya manda sola pero aún puede inclinar balanza.
