Mientras 500 patriotas celebran en la Ciudad Condal el fin de la narcodictadura y apoyan a Edmundo González, los sospechosos habituales del comunismo español se movilizan en la capital para dar oxígeno al dictador caído.
Barcelona se ha convertido este domingo en el epicentro de la esperanza para la Venezuela libre. Lo que hasta hace poco parecía un sueño lejano —ver al tirano Nicolás Maduro rindiendo cuentas ante la justicia tras una contundente operación de Estados Unidos— se ha transformado en un estallido de júbilo. Sin embargo, la nota discordante la han puesto, cómo no, los aliados del rodillo bolivariano en suelo español.
El exilio clama por la libertad en Barcelona
Alrededor de 500 venezolanos, hartos de décadas de miseria y represión, se han citado en el corazón de Barcelona para celebrar lo que califican como el «Día de la Liberación». Entre banderas tricolores, el mensaje ha sido unánime: el tiempo de los criminales chavistas se ha agotado. La multitud ha cerrado filas en torno a Edmundo González Urrutia, exigiendo que el Gobierno de Pedro Sánchez abandone su ambigüedad y lo reconozca como el único presidente legítimo para reconstruir la nación.
La «quinta columna» de Maduro se moviliza en Madrid
Pero mientras los demócratas celebran, la ultraizquierda española ha salido a enseñar los dientes. En una estampa que produce bochorno, varios grupos de movimientos comunistas y colectivos socialistas se han manifestado esta mañana en Madrid y otras ciudades españolas para mostrar su apoyo al «carnicero de Miraflores».
Bajo el pretexto de la «soberanía», estos grupos —financiados ideológicamente por el mismo virus que ha arruinado a Venezuela— han salido a defender lo indefendible: una dictadura que asesina, tortura y hambrea a su pueblo. Resulta sangrante que, en pleno siglo XXI y en el corazón de Europa, todavía existan facciones que prefieran la bota militar de un narcodictador antes que la libertad de las urnas.
«Es la misma izquierda de siempre», comentaba un asistente en Barcelona. «Los que aquí viven como reyes gracias a la democracia, pero defienden para nosotros el látigo de Maduro».
Un aviso para la izquierda caviar
La concentración en Barcelona no solo ha sido un festejo, sino un aviso para la izquierda caviar en España. Los manifestantes han señalado directamente la complicidad de aquellos que, desde sus despachos y poltronas, han blanqueado durante años el fraude electoral y los crímenes de lesa humanidad de la cúpula chavista.
La caída de Maduro es un golpe mortal para el Foro de São Paulo y sus terminales en España. Hoy, la libertad ha ganado una batalla decisiva, por mucho que los nostálgicos de la hoz y el martillo intenten desesperadamente defender lo que ya es un cadáver político.


