Da la impresión de que a los gurús socialistas les ha salido el tiro por la culata.
Durante meses, sin taparse, han sostenido que el crecimiento de los de Santiago Abascal jugaba a su favor.
Lo que no preveían ni son ahora capaces de digerir es que la subida iba a ser tan meteórica y determinante.
Sobre todo porque se produce entre los jóvenes y los obreros.
La radiografía demoscópica de este inicio de año parece un “dejà vu” aderezado con un temblor político.
El PP de Alberto Núñez Feijóo ha logrado consolidar una ventaja de aproximadamente 40 escaños sobre Pedro Sánchez, mientras que VOX se dispara y amenaza con arrebatarle el segundo puesto al PSOE en amplias zonas del país.
Este bloque de derechas no solo supera al de izquierdas con claridad, sino que se encuentra ya en un umbral donde la mayoría absoluta deja de ser un sueño para transformarse en una posibilidad tangible.
El dato más revelador es contundente: una macroencuesta realizada por Sociométrica posiciona al PP alrededor de los 142 escaños, frente a unos 102 del PSOE, con VOX alcanzando los 62 y una izquierda alternativa (Sumar y Podemos) claramente relegada, sumando apenas unas veintena de escaños.
Feijóo, por tanto, mantiene una clara ventaja de 40 diputados sobre Sánchez, mientras que Santiago Abascal se sitúa a solo otros 40 del PSOE, lo que deja abierta la puerta a un posible sorpasso en varias provincias.
Un triple tablero: Congreso, bloques e implantación territorial
Las encuestas recientes presentan coincidencias en tres frentes diferenciados:
- Escaños en el Congreso
- Relación de fuerzas entre bloques
- Implantación territorial de Vox frente al PSOE
A nivel nacional, la encuesta de Sociométrica para El Español, realizada entre el 7 y el 10 de enero de 2026, refleja este reparto:
- PP: 32,5 % → 142 escaños
- PSOE: 25,7–25,8 % → 102 escaños
- VOX: 17,9 % → 62 escaños
- Sumar: ~6,5 % → 9 escaños
- Podemos: ~3,8 % → 4 escaños
El bloque combinado del PP + Vox superaría sin dificultad los 200 escaños, acercándose o incluso alcanzando la mayoría absoluta (176). Esta situación representa una de las diferencias más amplias entre las fuerzas derechistas e izquierdistas durante toda la legislatura.
La encuesta elaborada por Sigma Dos para El Mundo también respalda este panorama, aunque con ligeras variaciones:
- PP: 32,7 % → 141 escaños
- PSOE: 26,5 % → 107 escaños
- VOX: 17,2 % → 58 escaños
- Sumar: 8,5 % → 13 escaños
- Podemos: 4,4 % → 2 escaños
En este caso, el PSOE registra su peor dato desde el inicio de la legislatura según Sigma Dos. VOX logra superar por primera vez el umbral del 17 % y alcanza más de los 58 diputados, lo que empuja al bloque derechista hasta los 199 escaños.
Si analizamos las cifras medias obtenidas, observamos que el panorama se estabiliza: el PP oscila entre el 32 y el 34%, mientras que el PSOE se sitúa entre el 26 y el 27%, y VOX se mantiene por encima del rango del 16–18%, dejando a la izquierda alternativa claramente rezagada. Esta situación ha sido definida por diversos analistas como un “dominio estructural” del bloque derechista.
VOX se pega al PSOE: del “miedo” a la competencia directa
Uno de los aspectos más novedosos radica en la evolución del papel desempeñado por VOX. Durante años fue utilizado por el PSOE como herramienta para movilizar el voto mediante el miedo; ahora parece estar transformándose en un competidor directo por la segunda posición en términos de representación parlamentaria.
La macroencuesta realizada por Sociométrica anticipa un escenario que hace poco habría parecido ciencia ficción:
- VOX podría superar al PSOE como segunda fuerza en provincias como Almería y Murcia
- Empataría con los socialistas en número de escaños en unas 20 provincias
- Se quedaría a solo un diputado de distancia en otras tantas (22)
En términos sencillos: el PSOE solo podría aspirar a ser primera fuerza en algunas circunscripciones grandes. En cambio, gran parte del territorio provincial pasaría a ser escenario de una lucha por el segundo puesto contra Abascal. Así, lo que antes era un mapa dividido entre “dos Españas” podría transformarse en uno donde coexisten efectivamente tres partidos nacionales; un PSOE presionado desde arriba (por parte del PP) y desde abajo (por VOX).
El barómetro elaborado por 40dB para El País y la Cadena SER aporta otro matiz interesante: establece a VOX cerca del 18%, incrementando su apoyo en nada menos que cinco puntos respecto a las elecciones generales. Por su parte, el PP se sitúa en torno al 31,5%, mientras que el PSOE desciende hasta un preocupante 27,1%. De esta forma, la ventaja del bloque derechista crece hasta los trece puntos en estimaciones de voto; una distancia considerable que complica cualquier intento “heroico” de remontada habitual al que Ferraz suele recurrir durante las campañas electorales.
Los factores del hundimiento socialista
La caída libre del PSOE no puede atribuirse únicamente al desgaste propio del gobierno. Existen causas concretas y recientes que han contribuido a este fenómeno:
- Los recientes escándalos relacionados con corrupción y tramas como Koldo o Ábalos han deteriorado la imagen pública del partido como defensor de la honradez y gestión responsable.
- Las denuncias internas sobre acoso sexual han generado una percepción negativa respecto a la falta de acción diligente por parte de la dirección; este tema ha tenido especial repercusión entre las votantes femeninas.
- La sensación generalizada de desconexión con las clases trabajadoras y los jóvenes está llevando a muchos hacia la abstención o hacia opciones alternativas como Vox o nuevas formaciones emergentes.
La encuesta realizada por Sigma Dos pone énfasis sobre este castigo electoral: Sánchez pierde más de cinco puntos respecto a los comicios anteriores y se sitúa ahora en un preocupante 26,5 %, experimentando un notable retroceso entre las mujeres votantes y antiguos simpatizantes socialistas que ahora optan por Vox o deciden abstenerse. Según los datos proporcionados por el barómetro de 40dB, parte del electorado socialista que apoyó al partido en las elecciones pasadas ahora se dispersaría hacia el PP o VOX; otros tantos hacia Sumar; mientras una fracción considerable queda atrapada entre la indecisión o la abstención.
Por otro lado, tanto Sumar como Podemos no logran compensar esta caída del PSOE. Sumar muestra ligeras mejoras puntuales en algunos sondeos pero continúa muy lejos del resultado obtenido en las elecciones pasadas cuando aún integraba Podemos; mientras tanto Podemos navega ya cerca del umbral crítico para su supervivencia parlamentaria. La fragmentación y desangrado simultáneo de la izquierda resulta letal dentro del sistema político español.
VOX amplía su base y deja de ser «espantajo» útil
Una gran novedad para el panorama político radica en que ahora mismo VOX ya no sirve como herramienta efectiva para infundir miedo desde Moncloa. Los datos apuntan a algo más incómodo para los socialistas: Abascal está logrando ampliar su base electoral hacia segmentos donde tradicionalmente contaban con fuerte apoyo los socialistas.
El sondeo realizado por 40dB revela que VOX:
- Es considerada la primera fuerza entre los menores de 35 años; especialmente destacable resulta su ventaja entre quienes tienen entre 18 y 24 años —superando al PP por más de once puntos— así como también aventajando al mismo PSOE.
- Presenta tasas elevadas respecto a la fidelidad electoral; más del 86 % de sus votantes en las últimas elecciones repetirían hoy su voto —una cifra notablemente superior frente a PP y especialmente frente al PSOE.
Otros estudios realizados como los llevados a cabo por NC Report resaltan cómo VOX se consolida como opción preferida entre jóvenes y ciertos sectores pertenecientes a clases trabajadoras; esto ocurre gracias al descontento económico generalizado junto con discursos anti-“casta” y percepciones sobre inseguridad existentes en barrios populares. Aunque cada instituto demoscópico presenta matices diferentes, lo cierto es que la tendencia resulta clara: VOX ha dejado atrás su carácter coyuntural para convertirse realmente en un actor estable con bases sólidas pero aún con mucho potencial sin explorar.
Este ensanchamiento dentro su base electoral le permite a Abascal situarse por encima de los 60 diputados según varias encuestas; además le coloca muy cerca del PSOE no solo respecto al porcentaje total sino también considerando su número real dentro del parlamento. Ya no hablamos simplemente acerca de un partido “bisagra incómoda”, sino sobre uno potencial socio gubernamental capaz incluso condicionar futuras agendas legislativas.

