"La recuperación a nivel psicológico -explicó- es posible, pero depende de variables personales e individuales y del apoyo familiar que tengan
«Los aniversarios del 11-M son muy duros para las víctimas», señaló Syra Balanzat, psicóloga de la Asociación de Víctimas del Terrorismo AVT, esta mañana en el programa de entrevistas de actualidad «EL CÍRCULO A PRIMERA HORA» que emite Telemadrid.
Balanzat asegura que a las vícitimas les afecta mucho la información de los medios de comunicación «porque siguen manteniendo el recuerdo del trauma. Los medios de comunicación deberían hacer un examen de conciencia, sobre todo con las imágenes que se emiten, que es lo que más les afecta»
«La recuperación a nivel psicológico -explicó- es posible, pero depende de variables personales e individuales y del apoyo familiar que tengan. También es muy importante trabajar en la victimización secundaria, que se produce cuando vuelven a sentirse víctimas ante la indefensión y la impotencia de no recibir información. Se sienten doblemente victimizadas por la justicia». Y añadió que «la celebración del juico y la no resolución de lo que estaba pasando les ha producido dudas».
Balanzat explicó que los síntomas más comunes en víctimas del terrorismo son «el estrés postraumático y el duelo. Con el tiempo, las víctimas van necesitando menos ayuda, pero, en cambio, hay que reforzar la ayuda psicológica a las familias». Y añadió que todo esto acarrea «problemas de reinserción laboral, de adaptación familiar y social»
Sobre por qué las víctimas no reaccionan vengándose, como podría esperarse en algunos casos ante la brutalidad de los atentados, la psicóloga explicó que después de hablar este tema con víctimas, «muchas de ellas no saben cómo no han tomado la justicia por su mano, pero al final piensan en la repercusión en su familia». «Ha habido víctimas -prosiguió- que se han negado a recibir ayuda porque les resulta difícil revivir lo sucedido al contarlo, y lo niegan, pero a lo larga repercute». Y concluyó que sólo «demandan que alguien les escuche, no sentirse bichos raros».
