Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

"Los más despiadados críticos del presidente deberían disculpar sus ceremonias"

Arcadi Espada: «Sánchez no puede levantarse ya de la cama sin que sus camellos le inyecten la heroína del aplauso»

"Esta ruina no la trajo el virus. La trajo la reacción primero tardía y vacilante, y luego aterrorizada, de científicos y políticos, y la ausencia de instrucciones, alcohol y mascarillas"

Juan Velarde 30 Jul 2020 - 07:13 CET
Archivado en:

Arcadi Espada, siempre con su afilada pluma, entiende el drama que está viviendo el presidente del Gobierno.

Con su fina ironía, el columnista de El Mundo trata de ponerse este 30 de julio de 2020 en el lugar de Pedro Sánchez y asegura, con datos en la mano, que resultaría muy difícil levantarse a diario si no se tiene la ración habitual de loas y aplausos.

Arranca Espada de esta guisa:

Hoy también amaneció. Esta es la noticia principal que traen los periódicos. Como se repite cada día ha acabado por resultar invisible. Pero es la noticia y el resto matizaciones, más o menos ambiciosas, de ella. Ayer el editorial de este periódico concreto traía esta frase: «En este momento hay más españoles sin trabajar que trabajando». Deduzco que el director no quiso indisponerse con el alba y la frase no ocupó el titular de portada.

Detalla con precisión las cifras sobre empleo que hay a día de hoy en España y que dejan un panorama sencillamente aterrador:

Pero es la frase que resume el día de ayer, el de hoy y los días que vendrán. El primero en escribirla, vía web, fue Carlos Segovia en su análisis de la Encuesta de Población Activa: «De los 39,5 millones de personas que residen en España con más de 16 años, sólo tenían empleo hasta final de junio el 47%». Y entre los que figuraban oficialmente como empleados estaban los 4 millones aproximados que se acogieron a la regulación temporal de sus empleos.

Pone negro sobre blanco lo que muchos piensan, que de no ser por la economía sumergida, el drama sería aún peor:

La única corrección convincente de estos números es la economía sumergida. Pero la economía sumergida no paga impuestos. Así pues, y como en tantas otras dimensiones de la pandemia, España es también líder en inactividad. Entre los países europeos sólo los periódicos griegos podrían traer una noticia semejante.

Con mucha mofa, reclama comprensión hacia las ceremonias de autobombo de Pedro Sánchez:

Toda noticia descomunal lleva grandes noticias asociadas. Los datos explican que Sánchez no pueda levantarse ya de la cama sin que sus camellos le inyecten la heroína del aplauso. A cualquiera le pasaría lo mismo e incluso los más despiadados críticos del presidente deberían disculpar sus ceremonias. El dato revela mejor que cualquier otro el precio del brutal confinamiento, sin comparación europea posible, que sufrió España.

Sobre las vidas que el confinamiento salvó hay especulaciones y modelos matemáticos. Sobre la destrucción que ha provocado hay esta primera certeza y la evidencia de que los epidemiólogos jamás habrán de responder por ella. Esta ruina no la trajo el virus. La trajo la reacción primero tardía y vacilante, y luego aterrorizada, de científicos y políticos, y la ausencia de instrucciones, alcohol y mascarillas.

Y concluye asegurando que al presidente del Gobierno habrá que juzgarle por su impericia a la hora de abordar la crisis sanitaria del Covid-19:

Todo esto afecta al inapelable consejo de guerra (¿no era una guerra, decíais, sacando pecho?) con que habría que enjuiciar a la élite dirigente que gestionó la pandemia. Es atractivo pensar en las consecuencias morales que tiene para un país el que haya más gente inactiva que trabajando. Quizá eso sea, sin más, la decadencia española. Sin embargo, también hay que pensar, paradójicamente, sobre lo que supone de éxito y bienestar civilizatorio. De algún modo puede decirse, sin que falte ni sobre cinismo, que los pícaros españoles lo han conseguido. Y que hoy también amanece.

Más información

Todo el PSOE se salta a la torera la distancia de seguridad y Edmundo Bal le recuerda su fin: «Quieren atronar con aplausos a Sánchez»

López recurre al comodín de Bono para pelotear a Sánchez: «El presidente se lo ha currado y merece ese aplauso»

Manuel del Rosal: «¿Aplausos señores del gobierno? ¡Campanas doblando a muerto!»

Martínez-Almeida desafía a Pedro Sánchez: «¡Qué pise las calles de Madrid a ver si recibe aplausos fingidos!»

Espada convierte los aplausos a Sánchez en un tirón de orejas: «Europa lidia con España como con un hijo tonto»

Casado baja de los cielos a Sánchez tras la ‘performance’ de los aplausos en Moncloa: «España no está para ceremonias de autobombo»

‘Aplausos’ Sánchez convierte el rescate de Europa a España en la consecución de la Champions

Más en Columnistas

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by