Investigadores científicos del Schmidt Ocean Institute, fundación privada con sede en Palo Alto (Estados Unidos), y del Museo de Australia Occidental han divulgado los resultados de su expedición más reciente en las profundidades de los cañones de Ningaloo, en el océano Índico, a unos 1.500 kilómetros de la costa oeste de Australia.
Se trata de uno de los ejemplares más espectaculares registrados en el mar. Es un sifonóforo, que mide aproximadamente unos 150 pies de largo (45,72 metros ).
Se calcula que existen unas 180 especie de sifonóforos y en esta ocasión no se ha determinado la especie concreta a la pertenece el ejemplar.
En el mes de marzo, la expedición Ningaloo Canyons, del Instituto Schmidt del Océano, encontró un ejemplar que mide 45 metros en unos cañones marinos.
Este sifonóforo es «aparentemente el animal más largo jamás registrado», según dijo el instituto en un comunicado reciente.
A pesar de que el Schmidt Ocean Institute había afirmado que “podría tratarse del animal más largo filmado hasta el momento”, la primera posición está ocupada, desde hace unos años en el Libro Guinness por la especie conocida como el gusano cordón de bota (Lineus longissimus), que alcanza los 55 metros de longitud.
¿Qué son los sifonóforos y cómo viven?
Los sifonóforos son criaturas marinas coloniales que pertenecen a los cnidarios, un filo que incluye las medusas, anémonas de mar, las hidras y los corales.
Los biólogos marinos han investigado 180 especies distintas de sifonóforos. La mayoría de estos especímenes alcanzan los 40 metros de longitud.
Son consideradas unas voraces depredadoras, son criaturas de aspecto gelatinoso dan caza a sus víctimas con nematocistos, una suerte de cápsulas rellenas con un veneno y un arpón que se dispara al ser rozados.
Los sifonóforos son organismos invertebrados formados por zooides o pequeños organismos individuales asexuados que cumplen tareas distintas dentro de la colonia.
Estos animales apenas alcanzan el grosor de un ‘palo de escoba’, describe el acuario. También son seres bioluminiscentes, es decir, producen su propia luz.
Los sifonóforos viven nadando bajo el agua, con la excepción de una especie flotante, la fragata portuguesa Physalia physalis, y de la familia Rholadiilae, que se agarra al fondo.

