l cristiano que entra en el terreno de la cosa pública tiene hoy la misión de devolver a la política la dignidad, la altura de miras y la capacidad de servicio que le han robado quienes sin ética y sin estética han hecho del cargo un camino de prebendas
(Juan Rubio, director de Vida Nueva).- Carlos Dívar, además, es católico y se ufana de ello y lo ha proclamado con valentía, cosa que le honra, pero que también le compromete. Luz para que sea vea, no porque se vea. Al cargo público católico se le pide un plus, algo más. Y en eso andan muchos creyentes que ven en la opción política un servicio que nace de su compromiso cristiano.
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