El Gobierno estima que son susceptibles de ser devueltos activos por valor de 3.000 millones de euros, pero ahora le toca a las organizaciones religiosas presentar sus demandas
El Parlamento checo ha aprobado la ley de restitución y compensación por los bienes incautados a la Iglesia Católica y comunidades religiosas durante el régimen comunista checoslovaco (1948-1989).
«Después de 20 años se consiguió alcanzar la justicia en esta cuestión», dijo hoy el ministro de Hacienda, el liberal conservador Miroslav Kalousek del TOP 09, y que antes de la esta legislatura militó en la Unidad Democristiana (KDU-CSL).
La ley fue aprobada poco después de la medianoche pasada con 102 votos (conservadores, liberales conservadores y doce independientes) a favor, y uno en contra, mientras que el resto de los 200 diputados no participó en la sesión.
Para poder superar el veto del Senado, se requerían 101 votos, la mayoría absoluta de la Cámara baja.
La oposición socialdemócrata y comunista criticó la adopción de la ley, que había sido devuelta por el Senado -donde la izquierda tiene mayoría absoluta-, y consideró que la sesión no fue legítima.
«Estoy convencido de que esta gran transferencia (..) no puede ser aprobada por una mayoría de 101 o 102 y la sesión, en nuestra opinión, no cumplió los requisitos de un procedimiento legal«, señaló el jefe de grupo parlamentario socialdemócrata, Jeronym Tejc.
Además de permitir la restitución y compensar por el lucro cesante de estos años, la ley cambia el actual sistema de dotación económica de las entidades religiosas.
Dicho sistema estaba vigente desde poco después de la llegada de los comunistas al poder en 1948 y convirtió a los clérigos en funcionarios del Estado.
La pieza legislativa ahora aprobada, y que se gestó en la coalición de centro derecha que encabeza el conservador Petr Necas, permite la devolución de bienes, pues su restitución estaba bloqueada.
El Gobierno estima que son susceptibles de ser devueltos activos por valor de 3.000 millones de euros, pero ahora le toca a las organizaciones religiosas presentar sus demandas.
En caso de desacuerdo con los entes públicos que controlan esos bienes, tanto la Iglesia Católica como las otras 16 entidades religiosas reconocidas por el Estado checo podrán plantear litigios en los juzgados.
Tras la caída del Telón de Acero, en la década de 1990, se restituyeron iglesias y conventos, pero que quedaba todo el patrimonio de campos y bosques.
Los bienes que podrán ser reclamados ahora procederán, en su mayoría, de los activos que administra la empresa estatal de bosques «Cesky Lesy» y el Fondo del Suelo -es decir, activos en manos del Estado y no en propiedad de municipios y gobiernos regionales-, así como inmuebles de interés cultural y pastoral.
La ley fija además una compensación financiera de 2.360 millones de euros, pagaderos a plazos durante 30 años, y sólo revisados por el índice de inflación.
El tercer aspecto de la ley es eliminar el régimen de dependencia de la Iglesia y otros entes religiosos respecto al Estado.
En 2010, fluyeron de las arcas públicas 53,26 millones de euros para los sueldos de los 4.869 clérigos y dirigentes de las organizaciones religiosas, un importe que ha crecido a una tasa anual acumulada del 8,8 % desde el año 2000.
El 66 % de ese importe lo recibió la Iglesia Católica, seguida de la Iglesia Husita Checoslovaca, con el 8 %; la Iglesia Evangélica de la Hermandad Checa, con el 3 %; y la Iglesia Ortodoxa, con el 3%.
En la nueva ley, este sistema de financiación se mantiene aún durante un período de 17 años. En los tres primeros el importe será fijo, y a partir del cuarto comenzará a reducirse, a razón de un 5 % cada año, sobre la cantidad percibida en el período anterior.
(Rd/Agencias)


