El título del libro dice ya mucho de su contenido. No es un mero laudatorio, que es uno de los problemas que se podría decir que tiene este cocinero: que todo el mundo habla bien de él y a quienes no lo hacen se les acusa de envidiosos o anticuados. Cuenta la editorial que, «con la llegada de la democracia, los ciudadanos descubrimos que, más allá de la clásica paella, el cordero y la lubina al hinojo, podemos disfrutar de la comida. Y mientras aprendemos a disfrutar de esta nueva gastronomía, aparecen los primeros representantes –Arzak y Subijana– de una nueva cocina que trata de imponerse a la francesa tradicional.
Luego, tras los Juegos Olímpicos del 92 en Barcelona, llegará el éxito internacional de Ferran Adrià, Santi Santamaría o Sánchez Romera. En pocos años Adrià y El Bulli, se han convertido en un fenómeno mundial. Pero, ¿es oro todo lo que reluce?
Según el autor, Miguel Sen, frente a las luces, las sombras de dicho reinado son, sobre todo, la falta de críticas, el exceso de aduladores y la legión de emuladores que sólo aspiran a imitar las técnicas de Adrià. Éste parece ser el peligro de El Bulli: que en lugar de seguidores parece que sólo genera imitadores.
El libro se completa con interesantes comparaciones entre el arte, la filosofía, la antropología y la cocina, por lo que constituye una crónica muy interesante no sólo de la evolución de Adrià, sino también de la llamada «cocina molecular» y su relación con la industria alimentaria.
Una obra escrita con agilidad y rigor, no exenta de ironía y humor, con un lenguaje asequible que transmite la pasión del autor por el tema y que mantiene el interés hasta el final.
Lo ha editado La Esfera de los Libros y su precio es de 18 €.
